En la ruta del diseño latino

El Universal

Domingo 12 de octubre de 2008

Dos creativos de esta disciplina conjuntan en un volumen la historia y el nivel que tiene actualmente esta tarea en Latinoamérica

 

El mejor libro hasta la fecha sobre diseño latinoamericano, el Latin American Graphic Design, nace con la idea de reflejar el altísimo nivel de los creadores de Latinoamérica y que éstos se conozcan entre sí, indicó uno de los editores del volumen, el brasileño Felipe Taborda.

“En realidad, no nos conocemos”, señaló Taborda, para quien un diseñador puntero de Ecuador puede desconocer lo que se está haciendo en Brasil y viceversa, “lo que el otro está haciendo en otra parte” y, a su vez, “el mundo tampoco nos conoce”, ya que “no se sabe lo que estamos haciendo en este continente”.

De ahí que este volumen —editado por Taschen y que sale estos días al mercado— por un lado, comunique la historia del diseño gráfico y la ilustración en el Continente Americano y, por otro, aporte y revele el altísimo nivel y la variada idiosincrasia de los creativos de esta región.

Aunque, para Taborda —uno de los diseñadores brasileños más respetados—, este volumen es “un grano de arena en una playa de 10 kilómetros de largo”, es decir, es “un comienzo” para hacer otro que sea la continuación de éste y se centre sólo en el diseño contemporáneo, también, de esta área.

Asimismo, este libro —subtitulado Comunicación visual: los mejores diseñadores de ayer y de hoy— supone ya una guía de referencia incuestionable sobre el diseño latinoamericano tanto del pasado como del presente, con una selección —“sin una mirada condescendiente”, según Taborda,— de unos 200 diseñadores y agencias de diseño ordenados no por países, sino por orden alfabético.

A pesar de que haya que reconocer que los países que acaparan más representantes en el Latin American Graphic Design son México, Brasil y Argentina, por ese orden, porque el diseño es un reflejo de la economía local “más que una cuestión de la migración que llegó a esas tierras”, apuntó el editor.

Así, “la cantidad de diseño —señaló— depende de la economía del país”, al igual que en otras profesionales que han de hacer frente a “sus propios problemas internos y locales”.

De ahí que se reseñen dos factores fundamentales en el diseño gráfico de Latinoamérica: la “falta de comunicación” entre los profesionales y “las limitaciones locales” de las economías particulares de cada país, aunque “curiosamente en Ecuador y Colombia hay muchísimos diseñadores”.

Taborda también tuvo palabras de elogio para la labor actual de “estudios y diseñadores como La Silueta, de Colombia; Esteban Salgado, de Ecuador; Víctor Candia, de Paraguay; Studio A, de Perú, o Alejandro Ros, de Argentina”.

Y es que “hay gente buena en todas las partes”, lo mismo que con los veterinarios u otras profesiones, bromeó Taborda, tan sólo hace falta ofrecerles la oportunidad “para que sean reconocidos y que les paguen bien”.

Entre las dificultades financieras para el desarrollo del diseño, Taborda ejemplificó que adquirir un ordenador en Brasil cuesta cinco veces más que en Estados Unidos, lo que conlleva que estos diseñadores “deben tener un presupuesto muy grande” y asumir riesgos para llevar a buen puerto su empresa, además de talento e ilusión.

Con respecto al mercado internacional, los directores de arte trabajan poco en él y, en cambio, realizan muchos trabajos de “todo tipo” para el nacional, “debido al desconocimiento general”, remarcó Taborda, por lo que expresó su gran esperanza de que “este libro empiece a cambiar esto”.

Y, tal vez, el cambio ya haya comenzado a fraguarse porque Madonna ya apostó en su penúltimo álbum, Confessions, por el director creativo brasileño Giovanni Bianco, y Christina Aguilera por los mexicanos Cha3, y un gran número de estrellas latinoamericanas confían en ciertos creativos de este libro: Paulina Rubio (Cha3), Maná y Ricky Martin (Elastic People, de Puerto Rico); Andrés Calamaro, Bunbury y Coti (Zona de Obras, de Argentina), entre otros. (EFE)

 

 

 

 

 



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