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Un Saks se asienta en México

El Universal

Jueves 22 de noviembre de 2007

En la decoración hay algunos detalles que aluden a nuestra cultura nacional

En el caso del segundo piso de la nueva tienda Saks, está dedicado a la mujer y tiene mucho color: se combinaron los púrpuras con los blancos y hay tonos más vivos en cada área, pero siempre de acuerdo con la línea de las marcas que se exhiben”, describe Steven Giedymin.

En nuestro recorrido apreciamos algunas pinceladas que tienen que ver con nuestras raíces.

“Siempre que se diseña un Saks en algún lugar, agregamos detalles propios de la región, para hacerlo más local. En este caso, en algunos muros aplicamos superficies de cerámica con grabados hechos a mano inspirados en la cultura mexicana”, dice nuestro entrevistado.

El experto agrega que la mayoría de los materiales y objetos decorativos llegaron de Nueva York y Europa, y que son muy modernos y sofisticados. “Algunos de los acabados que hemos escogido para México fueron hechos a mano; también hay cristal de Murano y se espera que haya esculturas y otros objetos de arte”, dice el interiorista.

El mobiliario es de diseño exclusivo de Philippe Starck, el prestigiado arquitecto y diseñador nacido en París y con un estilo muy particular. Por ejemplo, es autor de curiosas lámparas y sillas que pueden verse en los más lujosos hoteles e incluso en el despacho del presidente de la República francesa.

La marca Knoll aportó las lámparas y algunos otros muebles.

Men’s club

La sucursal de la tienda neoyorquina tiene su Men´s Club, un espacio en donde, por medio de una cita telefónica, el cliente informará su talla y lo que desea comprar. Cuando llegue al establecimiento, lo estará esperando un especialista en diseño de imagen para ayudarlo a escoger lo que le va bien.

“Saks tiene compras personalizadas (aún se está por definir si también se pueden efectuar por internet).

Supongamos que deseo comprar guantes y zapatos; se hace la cita y el personal especializado escoge todos los zapatos y guantes que pudieran interesar a la persona, de modo que al llegar se los pueda medir y escoger, en probadores finamente diseñados.

Este servicio es para la gente que gusta de comprar artículos de lujo pero que carece de tiempo suficiente para ir a la tienda a buscarlos”, nos dice Denham Schiff, el director de mercadotecnia de la tienda.

Entrar a este club es como hacerlo a la propia casa; allí se puede fumar, tomar un coctel y disfrutar de un agradable momento.

Las mujeres también tendrán su Women’s Fifth Avenue Club.

Otras sorpresas

“Aparte de la experiencia de comprar, que es única en este lugar tan especial, encontraremos un snack, venta de libros, restaurante (que abrirá más adelante, sin fecha aún prevista ) y un sinfín de opciones más, para pasar todo un día de entretenimiento”, nos informa Schiff.

El ejecutivo dice que habrá las mismas e incluso más marcas de las que se exhiben en Estados Unidos.

“Traeremos las cosas más lujosas y ofreceremos las más finas colecciones de las marcas de prestigio, y estamos abiertos a que puedan entrar más de ellas, incluso de diseñadores mexicanos.

Entre las firmas que manejamos se hallan Manolo Blahnik, Oscar de la Renta, Louis Vuitton, Ermenegildo Zegna, Etro, Carolina Herrera, Brioni, Carlos Falchi, Armani, Hugo Boss, Burberry, Chloé, BCBG, entre otras.

Además, habrá una gran diversidad y estilos de joyería, ropa de niños, accesorios para casa y perfumería. Por cierto, en esta última sección estará el perfume más caro del mundo, que es de la casa Clive Christian, y cuyo precio en Saks Fith Avenue de Estados Unidos va desde los 700 hasta los 2 mil 350 dólares (de unos 7 mil a casi 24 mil pesos) el frasco.

Así es como esta lujosa tienda se hace presente en nuestro país, para experimentar una nueva y sofisticada forma de comprar.



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