![]() | Formato de impresión patrocinado por | ||
| El celular tiene su parte religiosa |
|
Andrea Avila
El Universal Domingo 10 de junio de 2007 |
|
Algunos están programados de acuerdo con la religión del usuario. Para judíos, católicos o musulmanes es una herramienta para ´estar en contacto con Dios´
|
|
Hace mucho, mucho tiempo, en un mundo muy lejano, cuando sonaba el teléfono, la persona que trataba de comunicarse preguntaba ¿quién habla? Actualmente, la pregunta correcta es ¿dónde estás?, tanto para el que llama como para quien contesta. A pesar de que la mayoría de las personas no nos hemos detenido a pensar cómo el teléfono celular, móvil o portátil ha venido a cambiar nuestras vidas y la concepción que tenemos del mundo, el filósofo italiano Maurizio Ferraris sí lo ha hecho. Ha llegado, además, a realizar observaciones muy interesantes sobre este fenómeno. Quizá una de las más inesperadas es lo que él llamó el "teléfono trascendental". Se trata del uso que los fieles de cada religión han hecho de esta herramienta. Por ejemplo, una firma de teléfonos celulares israelita lanzó un teléfono "caché" (con características especiales) que cada viernes, a la hora en que comienza el Sabbath, día dedicado a Dios, el artefacto entra de forma automática en el modo de vibración. A pesar de que el teléfono no suena y el fiel está respetando la norma de no atender ningún negocio en el día sagrado, no se queda desconectado del mundo, pues seguirá recibiendo las llamadas o mandándolas directamente al buzón con la posibilidad de rescatarlas cuando termine el Sabbath. Hay para todos Los musulmanes no se han quedado atrás. Las marcas árabes de telefonía lanzaron un aparato con una alarma que indica el horario en que cada fiel debe voltear hacia la Meca y realizar sus oraciones. Existen diferentes modelos: en algunos se ha grabado la voz de un Iman, sacerdote que dirige la oración desde la mezquita. En otros se trata solamente de una campana. Para los católicos de nuestro país, la firma Móvil Católico implementó un servicio de mensajes msm. Por la módica cantidad de 3.50 pesos por mensaje, el devoto en cuestión puede disponer todos los días de una cita del Evangelio para que guíe sus acciones durante el día. También recibe una oración o el perfil del santo del día. Existe un paquete de 50 pesos mensuales en el que se pueden obtener estos tres servicios por suscripción. Además, en Estados Unidos existe ya la opción de confesiones por mensaje de texto, que son recibidas en un servidor especializado que, por la misma vía, le envían al pecador su respectiva penitencia y el resultado de la acción: absuelto o no absuelto. Deber diario Para los menos arriesgados, el celular ofrece otro servicio más humilde, pero también efectivo: el rosario diario. Como el teléfono portátil goza de la característica de caber en la palma de la mano, cuando se activa la función de rosario va marcando el número de avemarías que se rezan con un discreto tono y lleva su contabilidad. Así, al llegar a 10 el tono cambia. En su libro Ontología del telefonino (Ontología del celular) Ferraris registra también que Benedicto XVI se convirtió en el primer Papa que cuenta con su propio móvil y lo responde directamente. "Juan Pablo II también tenía celulares, pero siempre los llevaban sus secretarios, quienes respondían las llamadas y, en caso de merecerlo, pasaban el artefacto al papa. En cambio, si uno conoce el número del actual pontífice, él responderá la llamada personalmente". La llegada de los teléfonos celulares cambió la vida en muchos aspectos y el religioso es sólo uno de ellos. La portada del libro de Ferraris muestra a un judío ortodoxo junto al Muro de las Lamentaciones que sostiene un teléfono pegado a la pared en la que los fieles suelen dejar sus peticiones para Dios. No es difícil imaginar que la persona que está del otro lado del aparato, no pudo acudir a realizar su oración por alguna razón. Con toda su fe puesta en la acción, confía en que Dios escuche sus ruegos gracias al amigo que sí pudo estar presente y acudió, desde luego, con su teléfono celular. La trascendencia del teléfono no se detiene con la vida. Ferraris documenta en su libro que, en algunos países, se venden ataúdes en forma de teléfono móvil. Una forma de estar permanentemente en contacto con este mundo y con el que sigue.
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |