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La medicina china agoniza
Paula Rosas
El Universal

Lunes 06 de noviembre de 2006

Esta práctica tradicional en el tratamiento de enfermedades está a punto de desaparecer ante la introducción de técnicas occidentales en aquel país

En la clínica del doctor Zhao Wangsheng, en Pekín, la consulta comienza siempre palpando el pulso al paciente y examinando su lengua: "Hay un desequilibrio en el ´qi´, por eso tienes alergia", observa, mientras invita al paciente a tumbarse en una camilla.

"El tratamiento va a ser una combinación de acupuntura, masaje tui na y ventosas. Además te voy a dar unas infusiones de crisantemo, que ayudan a limpiar el organismo", explica el médico.

Ésta, que hasta hace poco era una situación común en cualquier consulta en aquél país, que durante milenios han utilizado la medicina tradicional china (MTC), hoy se ha convertido casi en una reliquia.

Tanto que algunos expertos han pronosticado su extinción, como es el caso de Ahmed Yousiff, doctor brasileño especializado en MTC que lleva 15 años practicando en Pekín.

En 20 años habrá desaparecido

"De aquí a 20 años, la medicina tradicional china habrá desaparecido del país en que nació. Ya nadie recurre a la acupuntura, es una pena, pero también existe una razón, y es que el conocimiento está perdido", lamenta Youssiff.

"La MTC es como una medicina electrónica, que tiene un positivo y un negativo que hay que equilibrar", explica Yousiff, "esta energía está en el cuerpo, en la célula, que está cargada. No es una cosa oscura o misteriosa, es electromagnética", recalca.

Esta práctica, que durante siglos ha curado tanto a campesinos como a emperadores, y que tan de moda se ha puesto en el mundo occidental, con celebridades como Madonna pregonando orgullosas las bondades de esta ciencia oriental, atrae cada vez a menos pacientes en China.

Una encuesta reciente publicada por el diario China Youth Daily reveló que tan sólo el 28 por ciento de los participantes acudiría a la MTC en caso de enfermedad, a pesar de que el 87 por ciento de toda la muestra declararon confiar en esta medicina milenaria.

"Si tengo alguna enfermedad prefiero ir a una clínica occidental, que están por todas partes", reconoció a Tang Ling, una profesora de chino de 31 años. "Me dan miedo las agujas, y la MTC tarda mucho en sanar", explica.

"En realidad, la medicina china y la occidental no son tan distintas, hasta se ha descubierto que en América los mayas utilizaron agujas", explica Youssif. "La teoría básica de la medicina china y la de Hipócrates es la misma. La técnica es lo que es distinto", lamenta el médico.

En Oriente decae, en Occidente crece

Mientras que en oriente decae, en occidente se está produciendo un auténtico descubrimiento, añade, ilusionado, Youssif. "La gente está cansada de los efectos secundarios de la medicina occidental, que es una ´ingeniería del cuerpo´, que trata sus partes por separado y que prescribe para curar los síntomas. No es un verdadero tratamiento", critica quien se licenció en medicina en Brasil.

La decadencia de la MTC comenzó con la dinastía Qing (1644-1911 d.C.) cuando China, impregnada de una gran influencia exterior, llegó a prohibir su ejercicio, considerado entonces como pura charlatanería.

Durante la revolución maoísta, que aisló a China del resto del mundo, la medicina tradicional comenzó a aplicarse de nuevo, pero reinterpretada según la dialéctica marxista.

Aún hoy, las técnicas de este tipo de medicina no son aceptadas por gran parte del mundo académico occidental, que las considera poco científicas.

Estas prácticas, que se basan en la aplicación de agujas, calor o vasodilatación de diversos puntos del cuerpo, así como el tratamiento mediante plantas medicinales, dietas especiales y la práctica de ejercicios de respiración y meditación como el "Qi Gong", sí han demostrado, sin embargo, ser eficaces para el tratamiento de ciertas enfermedades.

"La MTC tiene mucho éxito con enfermedades psicosomáticas como la gastritis nerviosa, que se cura en 10 sesiones", explica el doctor. Los expertos también reconocen que es bastante efectiva para tratar los efectos de la quimioterapia en pacientes con cáncer, jaquecas, dermatitis y eccemas, dice Youssif.

"La medicina tradicional china es la esencia de China y una parte integral de nuestro sistema de salud, y quien no reconoce eso no conoce la historia", señalaba recientemente un portavoz del ministerio de Salud chino, aferrándose a un concepto que poco a poco se desvanece, la esencia histórica de China.



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