ribanezster@gmail.comAunque a ciertos sectores de la sociedad les siguen gustando el esquema tradicional de las bodas, éste cada ves es más caduco. Un buen ejemplo ha sido el traslado de los enlaces a las playas o pueblos típicos de los alrededores.
Con imaginación y buen gusto también se pueden organizar grandes festejos cosmopolitas, como la que hicieron Ximena Urrutia y Héctor Falcón para celebrar su matrimonio.
La cita fue en el Museo de Arte Popular, en el Centro Histórico, y desde las invitaciones se reflejó la vena artística que une a la pareja.
La novia llegó en un bicitaxi decorado para la ocasión, el interior del inmueble se ambientó como fiesta de pueblo y al centro se distribuyeron pequeñas mesas para formar grupos tipo bar. En una orilla se instaló un lounge donde alojaron a personas mayores.
Al término del enlace civil se brindó por los novios y comenzaron a circular aguas frescas y bocadillos para aplacar el hambre. Más tarde se abrió el bufé, instalado a manera de puestos de feria, de donde se podía escoger 15 platillos mexicanos como: chilito ancho en nogada, pastel azteca, pollo en pipián, lomito de cerdo, pescado a la talla, pan de elote en salsa de poblano y muchas exquisiteces más.
A la llegada se entregó un flyer donde se anunciaban las bandas participantes en está celebración, todos ellos amigos de los contrayentes, como Rogelio Sosa Fernando Llamas, Prepa Abierta, Sonido Apocalitzin, Manuel Rocha Iturbe, Década 2, Afrodita y los Hi-Mess.
Sobra decir que todos prendieron a los asistentes como si se tratara de un concierto, eso sí muy exclusivo.
Durante la velada circularon muy generosamente todo tipo de bebidas, y para los que seguían con hambre se ofrecieron esquites y manzanas.
La concurrencia estuvo muy diversa, había familiares músicos, artistas plásticos, arquitectos, foráneos, personalidades del mundo de la moda, restauranteros y mucho más, todos muy amigos de la pareja que con entusiasmo hicieron de la reunión una boda única.