Una de las cimas del fetichismo masculino son las piernas, y por consiguiente las medias que las envuelven, los ligueros que demarcan los muslos desnudos y los pies que se suben a los tacones de aguja, y de todo ello trata, en fotografías, el libro The Big Book of Legs.La editora de Taschen en materia de sexo, la estadounidense Dian Hanson, conversó desde su casa en Los Ángeles sobre este tema de su nuevo libro: las piernas femeninas y lo que implican: el camino carnal hacia el pecado original.
Así El gran libro de las piernas es el tercer volumen de una saga fetichista que ya publicó un texto que rinde homenaje a los pechos generosos y otro a los penes de talla grande y con la que la editorial irrumpe en el mercado cada año.
Aunque la serie no ha terminado, de ahí que la incansable trabajadora Hanson revele que ya está elaborando el siguiente “gran libro”, en esta ocasión para deleite de los amantes de la parte trasera de la anatomía.
A primera vista el diseño de The Big Book of Legs se asemeja a sus dos volúmenes anteriores, aunque Hanson admitió que les resultó “más difícil y más libre diseñar la portada y la contraportada”, en las que invitan al lector a participar en un juego.
En primer lugar se ven dos muslos femeninos coronados con un liguero negro y un bikini de encaje rojo, pero que se puede retirar para observar lo oculto tras esas delicadas prendas de lencería.
En sus casi 400 páginas del libro, se exhiben unas 400 fotos de modelos que posan para fotógrafos de estudio o de revistas eróticas estadounidenses y que demuestran cómo las piernas se volvieron en parte de la liberación femenina desde la Revolución Francesa a la sexual.
Las piernas, según la autora, suponen “un lienzo en donde depositar la fantasía” y ante todo “representan el poder femenino” ya que “manifiestan la libertad de la mujer porque les dan la facilidad de irse”, de manera coloquial, por piernas.
El elenco de fotógrafos que retrataron las piernas es limitado, ya que hay bastantes anónimos y entre los conocidos destacan Frank Powolny, Peter Gowland, Bunny Yeager, el matrimonio Irving y Paula Plaw y Elmer Barmett. (EFE)