La mitología griega se refiere a las musas como seres etéreos que inspiraban a los artistas para crear sus más grandes obras; sin embargo, en el mundo de la moda, se trata de aquellas mujeres que por su particular look y estilo captan la atención de un diseñador que encuentra en ellas el espíritu de sus futuras colecciones.
Los griegos las consideraban hijas del dios Zeus; hoy, las musas son jóvenes descendientes de padres rockeros y estrellas de cine que han vivido siempre entre fiestas, dinero y excesos y que no necesariamente son bellas, por lo menos no de la forma tradicional.
Charlotte Gainsbourg, Lou Doillon y Pixie Geldof forman parte de este nuevo estándar que inspira a marcas que están en el candelero, como son Balenciaga o Nina Ricci. La imagen de estas chicas tampoco coincide con la elegancia y glamour que caracterizó a mujeres como Audrey Hepburn o Jacqueline Kennedy, favoritas de Hubert de Givenchy y Christian Dior, respectivamente.
Ellas son desgarbadas, no llevan maquillaje o lo llevan de una forma no muy favorecedora y son dueñas de un estilismo más bien grunge, aunque poseen una personalidad única y original la que les ha valido la admiración de editores, creadores y fotógrafos de moda.
De hecho, el estereotipo de belleza impuesto a través de las páginas de revistas como Vogue ha comenzado a romperse gracias a estas rebeldes, pues compiten con celebridades como Charlize Theron y Marion Cotillard.
A las musas feas no les interesa usar vestidos de alta costura ni los zapatos it, pero irónicamente, comienzan a ser imitadas por jovencitas ávidas de iconos radicales. Representan uno de los cambios más sustanciales de la industria fashionista, por lo que no está de más conocer qué hay detrás de estas chicas raras.
Charlotte Gainsbourg
La moda corre por las venas de esta francesa de 38 años. Charlotte es hija de la actriz y top model Jane Birkin, quien inspiró uno de los bolsos más famosos (y caros) de la marca Hermés, y del cantautor y cineasta galo, Serge Gainsbourg.
La reciente ganadora del premio a la mejor actriz dentro del Festival de Cannes 2009 es la musa de Nicolas Ghesquière, director creativo de Balenciaga, firma que la ha elegido como imagen de una de sus campañas publicitarias.
Su estilo es simple, y si no supiéramos quien es, es casi seguro que pasaría inadvertida; sin embargo, es el maniquí predilecto de las creaciones futuristas de Ghesquière, para quien la también cantante es “una de las mujeres más inspiradoras del mundo”. Además, su aire bohemio y muy francés la llenan de naturalidad y encanto; cualidades que van más allá de su lánguida apariencia física.
También, se dice que el gusto particular de Charlotte inspiró la colección de accesorios de Louis Vuitton dedicada al graffiti. Marc Jacobs, diseñador de la maison, se encontraba en casa de Gainsbourg cuando quedó prendado de un viejo baúl de LV lleno de rayones que ella conservaba como recuerdo de su padre.
Lou Doillon
La media hermana de Charlotte, e hija menor de Jane Birkin, es la musa indiscutible del creador belga Olivier Theyskens. Lou Doillon, de 26 años, es reconocida por su estilo ecléctico, pues en un sólo look es capaz de combinar el saco vintage de su padre, Jacques Doillon, director de cine francés, con un minivestido de Balmain.
La también actriz asegura: “de niña solía vestirme para hacer reír a mi familia”, factor que sigue rigiendo su estilo, y añade: “me gusta ver sonreír a la gente con mi apariencia”, la cual generalmente incluye sombreros, botas, camisas masculinas, prendas de cintura alta y una blusa de YSL heredada de su madre.
Las facciones andróginas de esta modelo de Neuilly-sur-Siene, ciudad donde conviven periodistas, actores y políticos, han sido capturadas en publicaciones como el calendario Pirelli, al lado de Penélope Cruz y Sophia Loren. Además, fue imagen de Givenchy. Entre sus diseñadores preferidos están: Ann Demeulemeester, Yohji Yamamoto, Comme des Garçons y Alexander McQueen.
Pixie Geldof
La leyenda del punk rock y padre de los conciertos benéficos de Live Aid, Bob Geldof, se inspiró en el personaje de una caricatura llamada Celeb para nombrar a la más rebelde de sus hijas, Pixie.
Nacida el 17 de septiembre de 1990, esta ninfa de apariencia oscura fue elegida como “la niña más cool” por la revista Tatler, gracias a su estilo experimental.
Pixie es fanática de las tiendas de segunda mano y de los mercadillos de pulgas. De hecho, la hermana de la multitatuada socialité Peaches Geldof cuestionó recientemente el “por qué debía usar el mismo vestido que otras 50 mil mujeres para estar a la moda”, declaración que reafirmó su personalidad audaz.
La intensa mirada de esta británica, aunada a su cabello oxigenado y diminuta figura —elegida por la marca de lencería Agent Provocateur para una de sus campañas publicitarias—, le han valido la admiración de Henry Holland, diseñador inglés, quien no dudó en reemplazar a la top Agyness Deyn por Pixie como musa de sus colecciones.
Asimismo, la revista Vogue Italia decidió incluirla en la portada de su edición de marzo 2009, la cual fue fotografiada por Steven Meisel, con una única frase descriptiva dentro de la carátula: “tan joven, tan cool”.