Después de haber tenido como escenario el Faro de Oriente, la exhibición pictórica Breve diccionario visual del náhuatl, del artista mexicano Antonio Ortiz, mejor conocido como Gritón, se presenta en el Museo de la Ciudad de México, ubicado en el centro histórico.
La muestra se compone de 33 pinturas, las cuales representan una palabra en español con su traducción en náhuatl, acompañada de una colorida ilustración, como a un diccionario.
“La idea de realizar esta exposición nació hace cuatro años, cuando uno de los partidos políticos de México propuso una ley de cultura, por lo que varios intelectuales iniciamos un grupo de discusión y llegamos a la conclusión de que parte de nuestras raíces son los antiguos idiomas, y por eso deben rescatarse, pues las nuevas generaciones ya no tienen acceso a ellos”, dice Gritón.
Los cuadros están trabajados en gran formato con la técnica del acrílico sobre tela, uniformados por los colores primarios, para hacerlos más atractivos a la vista del público.
Entre la lista de palabras que componen este original diccionario están: mujer, serpiente, licuadora, lavadora, avión, guerrero, sol, silla, conejo y avión. Éstas fueron elegidas al azar por el artista, que espera seguir creciendo la muestra hasta llegar a un total de 250 pinturas.
“Hasta el momento no tengo un criterio específico para la selección de los vocablos, pero lo que sí he destacado es palabras como lavadora o avión, que se crearon cuando el hombre inventó los artefactos; esto con la idea de que los espectadores se den cuenta de que el náhuatl sigue vivo y ha ido evolucionando”, agrega el artista.
La colección pictórica rompe con la iconografía típica asociada al mundo indígena. “Por ejemplo en el término guerrero pinté a un luchador, ya que este personaje representa el arquetipo de héroe en la actualidad; el propósito es añadir un toque de contemporaneidad a las obras”, según el creativo.
La exposición estará abierta poco más de dos meses, a partir del viernes 29 de mayo, después se presentará en el Faro de Tláhuac, a partir de septiembre, y así seguirá viajando por varios espacios culturales y artísticos de la ciudad.
“A cada proyecto le tienes un cariño especial por las satisfacciones que trae consigo, pero además de esto el Breve diccionario visual del náhuatl me ha dejado el plus de adentrarme en la lengua indígena pues antes de comenzarlo no sabía mucho de él, o más bien nada, y ahora lo he aprendido aunque sea un poquito”, concluye Gritón.