natalia.gutierrez@eluniversal.com.mxLa cocina con niños es una de las preferidas de Gloria Zabalgoitia, chef autodidacta, pues para ella es una forma importante de transmitir amor y de contagiarse con el dinamismo y encanto de los chiquillos.
“Mi hija María José padece Atención Dispersa y un especialista me recomendó comprarle juegos y materiales para que aprendiera a concentrarse en un procedimiento. La cocina siempre me ha gustado, así que decidí que era una buena idea que experimentáramos juntas. El resultado fueron momentos muy especiales que me dieron la idea de comenzar a dar clases de cocina para chavitos”, explicó Zabalgoitia.
“La cocina con niños debe ser en primer lugar divertida”, dice Gloria y prosigue, “hacer postres es muy atractivo para ellos y captura su atención. Sin embargo, pueden preparar cualquier cosa, desde sopas y pastas hasta sushi. “Lo importante es que cuenten con la supervisión ¡y paciencia! de un adulto para que, además de ser entretenido, se convierta en una tarea realmente útil” añade.
Las actividades dentro de la cocina pueden asignarse dependiendo la edad de los pequeños. Entre más chiquitos, las tareas pueden ser más sencillas como organizar, mezclar y sazonar ingredientes. Para los más grandes, está el picar, preparar y calentar los alimentos; eso sí, siempre con alguien responsable observándolos.
Gloria recomienda que las recetas sean sencillas para no saturarlos ni aburrirlos. “La idea es crear platos como ensaladas, hamburguesas, sandwiches y delicias dulces que resultan idóneos para comenzar”, comenta.
Lo mismo que en una cocina profesional, los peques deben ser ordenados y mantener el entorno limpio. Es importante acostumbrarlos a retirar y lavar los utensilios que ya no son requeridos, pues esto les permitirá fortalecer sus cualidades de disciplina y organización.
Finalmente, el aspecto más importante del cocinar con los pequeños es la convivencia generada entre padres e hijos.
Seguramente, durante estos momentos conocerás otros aspectos de tus niños y lograrás establecer un vínculo sincero y espontáneo que podrá repetirse tantas veces como lo desees, por eso y otras muchas razones. ¡A cocinar!
Excelentes beneficios
— Al involucrarse en las labores gastronómicas, los niños aprenden el valor de la autosuficiencia, atreviéndose a realizar cosas por y para ellos.
—La experimentación con sabores y texturas los enseña a comer de todo, permitiendo establecer una conexión inicial con la alimentación balanceada.
— El procedimiento necesario para elaborar un platillo permite a los niños incrementar el sentido de responsabilidad, ya que los hace conscientes de que un resultado positivo es compromiso de ellos.
—Neurológicamente, se llevan a cabo nexos cerebrales que permiten una concentración y atención óptimas.
—Es una actividad que estimula la autoestima, la imaginación y la seguridad infantil.
Además de impartir clases, Gloria ha escrito dos libros de cocina. El primero se llama Te la pongo fácil, dedicado a la comida cotidiana, pero con un toque especial; mientras que el segundo integra recetas originales para niños y será publicado proximamente.