Arturo Bodenstedt vivió varios años en Alemania, cerca de los viñedos de Kaiserstuhl, en Freiburg, hecho que le brindó la oportunidad de conocer y enamorarse de los vinos.
A su regreso a México, tras visitar el Valle de Guadalupe, en Baja California, descubrió los vinos nacionales y pensó en realizar una guía que ayudara al consumidor a elegirlos.
“En México se está consumiendo cada vez más vino y en la mayoría de los casos, se trata de bebidas importadas, porque no se tiene información completa y suficiente de lo que se produce aquí”.
El resultado de su investigación fue presentado bajo el título Guía Mexicana de Vinos, en la cual invirtió más de un año de trabajo.
“Visité varias veces los viñedos de Baja California, Coahuila, Querétaro y Aguascalientes, con la intención de conocer las tierras, hablar con los enólogos, con los bodegueros, conocer sus procesos de elaboración y convencerlos de apoyar esta idea.
“Participaron 34 vinícolas gracias a lo cual tuve oportunidad de calificar 201 vinos en función de su vista, su bouquet, su ‘ataque’ (primeras sensaciones) y, finalmente, su desarrollo completo. Los clasifiqué de acuerdo a distintos rangos de precio”.
¡Salud!
Para la realización del proyecto se apoyó en la opinión de un grupo de personas, tanto expertos como neófitos, y se degustaron vinos tintos, blancos y rosados. “El clima de México le aporta a nuestros vinos características distintas a los del resto del mundo. Son diferentes en cuanto a potencia, acidez, frutalidad, etcétera.
“Las uvas de las que se obtienen los mejores vinos aquí en el país son las Carignan, por ejemplo en el J. C. Bravo; Garnacha, como en el Tinta de Valle de Aborigen; Tempranillo, como en el Tempranillo de Santo Tomás, y Nebbiolo, como en el L. A. Cetto Nebbiolo Reserva Privada.
“Sin embargo, también de otros tipos de uvas podemos encontrar estupendos resultados”.
Las calificaciones para los vinos son: aceptable, bueno, muy bueno, excelente y fuera de serie.
“La intención es promover el consumo de vinos nacionales y dejar claro que no hay vinos malos, sencillamente por respeto a la planta y tomando en consideración que el proceso de elaboración es complicado y que en él se invierten varios años”.
La guía, además, permite al consumidor conocer las vinícolas del país, sus direcciones y teléfonos, el lugar donde se ubican sus bodegas, qué uvas cosechan y los vinos que fabrican.
Un buen principio
El proyecto fue financiado por el mismo Arturo Bodenstedt, con tan buenos resultados que ya suma tres tirajes: de 2 mil, otro de 500, y uno más de 2 mil ejemplares, para completar 4 mil quinientos.
Es una herramienta que permite al lector conocer con detalle la industria del vino en México. Además, ofrece un parámetro de calidad que puede ser útil al momento de comprar un vino nacional.
Se encuentra a la venta en las librerías Gandhi, El Sótano y El Parnaso, en Sanborns y en las tiendas de La Europea.
“Nuestra industria vinícola se encamina a realizar más y mejores productos año con año. En poco tiempo podremos enfrentar la competencia de los vinos importados”, finaliza el entrevistado.