Como dicta la tradición, este 6 de enero millones de familias y amigos se reunirán en torno a la mesa para cortar una Rosca de Reyes y acompañarla con una humeante taza de delicioso chocolate.
Los lugares donde puedes adquirirlas se cuentan prácticamente por los miles; no te conformes con “lo mismo de siempre” y dale un delicioso twist a tu celebración.
Aquí te presentamos tres opciones muy poco comunes y absolutamente disfrutables.
De tradición europea
Fundada en 1942, la pastelería Suiza hace roscas rellenas de crema de nata, la cual les aporta un toque de originalidad y un exquisito sabor a las mimas.
Fue a Jaime Bassegoda, fundador de esta pastelería, a quien se le ocurrió la idea.
A mediados de los 80, durante una fuerte crisis económica, no se vendieron todas las roscas que se habían hecho.
Don Jaime, al ver que mucho pan que se había preparado se iba a quedar, les dijo a sus empleados que iban a partir las roscas de forma transversal y a rellenarlas de nata dulce.
“Era una receta tradicional española de un tipo de pastel”, explica Ana Bassegoda, hija de don Jaime. “También se rellenaron de crema pastelera, pero con el tiempo vimos que a la gente le gustaba más la de nata y ahora sólo esas hacemos”.
Ana comenta que, a diferencia de otras roscas, las preparadas en la pastelería Suiza no necesitan acompañarse de ninguna bebida, sino que pueden comerse solas, porque no son secas.
La venta de estas roscas comenzó el pasado viernes. Para que nadie se quede con las ganas de probarlas, siempre se venden durante un fin de semana más. Este año, las podrás encontrar hasta el próximo jueves 15.
¿Dónde conseguirlas? Pastelería Suiza, Parque España 7, colonia Condesa.
¿Cuánto cuestan? chica 205 pesos ; mediana 410 pesos; grande 765 pesos; extragrande mil 420 pesos.
Galette de Rois
A diferencia de la tradicional Rosca de Reyes, la Galette de Rois (Galleta de Reyes) es una torta elaborada a base de hojaldre y rellena de pasta de almendras.
Esta delicia gala no posee la forma típica de una rosca, sino la de un pastel redondo sin abertura en el centro.
Además, en su interior se incluye únicamente una figura, la que le dará oportunidad a quien la encuentre de convertirse en el rey o reina de la casa, según marca la tradición francesa.
La rosca deberá ir acompañada de una corona de cartón para honrar al nuevo monarca del hogar por todo lo alto.
La antigua costumbre dictaba que el figurín colocado en el relleno de la torta iría de acuerdo al estrato social de la familia anfitriona. Desde monedas de oro, piezas de marfil y porcelana, hasta una simple haba, ninguna galette carecía de distintivo.