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Las cámaras hiperbáricas inicialmente se usaban para tratar ciertas enfermedades como pie diabético, úlcera varicosa, parálisis facial, síndromes anémicos. Sin embargo, de un tiempo a la fecha también se usan para mejorar el aspecto de la piel y contrarrestar los efectos de los radicales libres.
Una cámara hiperbárica es un recipiente metálico que se cierra herméticamente y que es capaz de aumentar la presión en su interior a través de la inyección de aire. Para fines prácticos, se puede comparar con una olla exprés o un fragmento de submarino.
“Las cámaras hiperbáricas se han usado desde hace muchos años para fines médicos, pero con el tiempo se observó que una persona que recibe de 10 a 30 sesiones, acelera el proceso de regeneración celular.
“Gracias a esto logra que la piel se vea más bonita, que esté más turgente, más elástica, más suave”, comenta el doctor González Cruz, egresado de la Escuela Médico Naval Militar y con especialidad en Medicina Subacuática Hiperbárica en el centro de buceo de la Armada Española.
¿Cómo es una sesión?
Luego de una valoración médica, al paciente se le programa el tratamiento.
En cada cita se cambia de ropa por una más cómoda; ingresa a la cámara y se cierra la puerta.
Se comienza a inyectar aire a la cámara y a aumentar la presión dentro de ella, que los pacientes irán compensando poco a poco con sencillas técnicas; por ejemplo, tragar saliva, que es de las más conocidas.
Luego, el encargado de la cámara indicará el momento en que se debe colocar la mascarilla de oxígeno.
Transcurrido el tiempo (entre 45 y 60 minutos), se le pide al paciente que se quite la mascarilla y comienza la despresurización.
“El oxígeno es más frío y seco, lo que puede provocar una irritación momentánea y ocasionar tos, pero no se corre ningún riesgo.
“La cámara no rejuvenece, no es una cámara de la ‘eterna juventud’, sino que retrasa los signos de envejecimiento.
“Para fines estéticos, es un tratamiento preventivo más que reconstructivo”, comenta el doctor González Cruz, quien actualmente es el jefe de departamento de Medicina Bárica en Centro Médico Naval.
Para ver resultados se recomiendan 10 sesiones iniciales, una por día, con un proceso de mantenimiento cada dos o tres meses.
Finalmente, Alejandro García Rodríguez, presidente de la Asociación Mexicana de Oxigenación Hiperbárica y Regeneración Celular (AMOHRC), nos explica que la cámara de oxigenación hiperbárica facilita que el oxígeno penetre en el torrente sanguíneo y que es un proceso natural, seguro, confiable y no invasivo.