La ex modelo y cantante Carla Bruni, esposa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, considera que es absolutamente factible llevar a cabo su doble papel de primera dama y de persona dedicada a la música.
“Yo provengo de un universo muy ligero, muy amplio de miras, sin ningún tipo de machismo. Sin ser una feminista radical, estoy contra el hecho de que alguien deje de trabajar a causa del matrimonio, incluso si el marido tiene un trabajo que te confiera una función”, dijo en entrevista a la revista helvética Hebdo.
“Además —agrega— si no me comprometiera con mi papel de primera dama, entendería que se quejaran”. (EFE)