Mostró los senos femeninos al aire en pasarela por primera vez, creó el primer smoking de mujer, posó desnudo ante la cámara y fue celebrado por la prensa francesa como el “creador de moda del siglo”: el diseñador Yves Saint-Laurent murió el 1 de junio a los 71 años, dejando un gran legado que pocos podrán superar.
Comenzó a diseñar moda en la maison Dior; aunque quería en realidad desarrollar vestimenta para el teatro, su innegable talento lo llevó por otros caminos.
Después de dejar su trabajo por desavenencias con los nuevos dueños de la casa Dior, a quienes incluso llegó a demandar, fundó su propia casa y creó su primera colección en 1962.
Sus diseños, innegablemente modernos, explosivamente sexys y muy artísticos, los lucían, tiempo después, estrellas como Catherine Deneuve, Barbra Streisand y Shirley MacLaine, además de las socialités y top models más elegantes de las generaciones de los 60, 70 y 80.
Innumerables aportaciones
Provocó, transformó la moda en arte con sus famosísimas colecciones dedicadas a Mondrian, Picasso, y Braque, obtuvo la orden francesa de la Legión de Honor y diseñó más de 4 mil modelos, para retirarse del mundo de la moda en 2002.
Su credo fue “¡Abajo el Ritz, viva la calle!” revolucionando la moda con sus conceptos vanguardistas que reflejaban lo que la gente realmente usaba; él acercó la alta moda a las jóvenes por primera vez.
Los pantalones para mujer fueron su prendas clave, sus trajes sastre prácticamente uniformaron a las noveles ejecutivas de los 70. También, le confirió glamour a la era pop con minifaldas y chaquetas de cuero. A finales de los 70 puso en escena espectaculares pasarelas que hicieron época, inspiradas en la cultura china y después rusa. Otra de sus incontables contribuciones a la moda fue precisamente ésta, la de hacer de la pasarela un gran espectáculo.
Se opuso a la dictadura de la moda que impone una imagen constantemente cambiante, y con piezas como sus trenchcoats, chaquetas marineras y trajes-pantalón creó un guardarropa básico para la mujer.
Este dandy homosexual y multimillonario, corto de vista y atormentado por depresiones, también causó furor en el mundo de la perfumería.
En la campaña para promocionar su fragancia masculina Pour Homme —era 1971— él mismo fue el modelo, posando sólo con sus anteojos.
Volvió a impactar seis años después con el nombre de su perfume Opium, por la alusión a las drogas duras; aun así, esta fragancia se convertiría en un clásico.
Fama y ocaso
Durante los 70 y 80 Saint-Laurent fue un prominente miembro del jet set que aparecía constantemente fotografiado en revistas; entre sus 30 y 40 años de edad recorría con Andy Warhol lujosas discotecas parisinas.
No ocultó sus tratamientos contra el alcohol y la cocaína, y a medida que fue pasando el tiempo, este genio de la costura se aislaría progresivamente. Huía tras los desfiles y permanecía ausente de las fiestas recepciones.
En 2002 le dio la espalda definitivamente al mundo de la moda tras un desfile final en el Centro Pompidou de París. El último modelo —con el número de serie 77 751— es una chaquetilla de lana negra con espigas doradas bordadas que presentó su querida amiga de años y principal musa, Catherine Deneuve.
En 1992 se festejaron glamurosamente los 30 años de su maison en la Opera. El entonces presidente Francois Miterrand lo nombró embajador de la cultura francesa en el exterior.
El adiós
Las exequias del modisto tendrán lugar el próximo jueves en la Iglesia de Saint-Roch, informó Bergé. Saint-Laurent luchaba desde hace un año contra un tumor en el cerebro, precisó.
Se espera que asistan el presidente Nicolás Sarkozy y su esposa, Carla Bruni, ex modelo del diseñador. Será incinerado y sus cenizas se depositarán en una sepultura en los jardines Majorelle de Marraquech (Marruecos), colindantes con la residencia que Saint-Laurent y Bergé compraron en 1980.