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PUEBLA, Puebla.— Original, rebelde, inquieta y muy colorida. Así es Ágatha Ruiz de la Prada, la diseñadora española que ha llenado de corazones, mariposas, soles, estrellas, lunas y muchos otros detalles a las pasarelas del mundo.
La creativa estuvo unos días en México para participar en el Glam Fashion de esta ciudad.
Esta fue su cuarta visita. La primera fue hace dos años y medio, cuando participó en el Fashion Week; luego, se presentó en un escuela de diseño en Monterrey; y hace apenas dos semanas la invitaron a la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Amor por lo mexicano
Ágatha es igual de apasionada que sus diseños. Habla con entusiasmo del cariño que siente por México, por su gente, su cultura y su gastronomía; de la admiración hacia pintores como Mark Rothko, Pablo Picasso, Frida Kahlo y Diego Rivera.
También se da tiempo para ubicar a los arquitectos mexicanos Luis Barragán y Ricardo Legorreta entre los mejores del mundo.
“La verdad, estoy muy contenta de regresar a México. Me inspira mucho. De hecho, muchos de los colores que uso son muy mexicanos. Es más, creo que tengo sangre mexicana, porque el padre de mi abuela era de Guatemala. Eso me dice que tengo sangre de aquí, pues si no, de dónde he sacado el gusto por estos colores”.