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ACAPULCO, Gro.— Su carisma y sus conocimientos le han valido tener millones de seguidores; cuando habla ante sus fans o a la hora de dar clase, aparece como todo un rockstar del yoga; en este caso un yogastar. Sus admiradores lo quieren por una sencilla razón, “me ha cambiado la vida”, responden todos los que conocen a Bikram Choudhury.
En lo que se refiere a yoga es de los personajes que más seguidores tiene. Creó un método que combina 26 posturas del hatha yoga, dos ejercicios de respiración, concentración, paciencia, determinación y auto-control, todo esto a 42 grados centígrados, a este estilo se le llama Bikram yoga y ya se practica en México.
LA HISTORIA DE UN YOGUI
Actualmente Bikram Choudhury goza de gran fama, vive en Beverly Hills y es líder de la comunidad más grande de yoguis. Bikram nació en Calcuta, India, en 1946 y ahí aprendió las posturas de hatha yoga desde que tenía tres años. Dos años después comenzó sus estudios formales en la disciplina.
A los 11 se convirtió en el concursante más joven en ganar la Competencia Nacional de Yoga de la India, y a los 14, Swami Sivananda, uno de los grandes maestros de yoga del siglo XX, lo declaró Yogi Raj (El rey de los yoguis).
Cuando tenía 20 años tuvo un accidente, mientras entrenaba para competir en los Juegos Olímpicos como levantador de pesas, que le destruyó la rodilla y los doctores querían amputarle la pierna. Bikram se apoyó en su gurú Vishnu Gosh, que en seis meses la restauró a través de ejercicios. En ese momento Bikram supo que dedicaría su vida al yoga.
CRECE EL YOGA EN MÉXICO
Choudury visitó México para inaugurar el Bikram Yoga Teacher’s Trainer, un centro de entrenamiento para maestros de yoga, y gracias a ello pudimos saber más sobre este personaje.
—¿Cómo descubrió que una temperatura tan alta era mejor para hacer yoga?
—En la India hace mucho calor, hay días que en Calcuta llega a haber 50 grados centígrados. En 1977 fui a Tokio a dar unas clases y estábamos a menos 16°c; los japoneses necesitaban de calefacción para poder moverse normalmente y mucho más aún para hacer yoga. Esto me hizo pensar que entre mayor la temperatura, mejores las condiciones para realizar el yoga. El frío dificulta el ejercicio.
—¿Cómo eligió la secuencia de las 26 posturas y las respiraciones?
—El orden de estas asanas fluye como el alfabeto. Con la primera de las dos respiraciones se comienza a calentar el primer órgano que usamos al inicio del día: los pulmones. Después se va ejercitando el corazón, el estómago, el sistema digestivo, el óseo, hasta completar el resto del cuerpo. La forma en que fue creada esta rutina permite trabajar todo el organismo.
La primera postura ayuda a realizar la segunda y esas dos juntas a una tercera, y así hasta llegar a la 26. De las cinco mil posturas que hay, yo elegí éstas y en ese orden por los beneficios que dan al organismo, si se hacen en desorden, pierden esa propiedad.
—¿Qué hay de diferente en el Bikram yoga?
—Es hatha yoga, pero revolucionado. Es como comparar una motocicleta y una bicicleta.
—¿En qué países se practica más?
—Estados Unidos, Canadá y Australia; México está empezando, pero cada vez hay más y más gente interesada. Yo enseño este método desde 1960, pero lo hacía de forma individual y por eso no era conocido. Cinco años después lo comencé a hacer grupal y empezó a difundirse.
—¿Por qué la India no parece tener este estilo de vida que ya se adopta en otros países?
—En la India se practica el mismo yoga que se enseñaba desde hace 5 mil años. Es el país donde se inventó esto, pero no hay escuelas de yoga, se enseña de persona a persona. Poca gente me conoce allá, tengo más seguidores en América, Inglaterra o Canadá, que en mi país.
—¿Cómo es la vida de un yogui famoso?
—Soy como un ‘médico natural’, yo ayudo a la gente a cambiar su vida: la física, la mental, espiritual, financiera y hasta la sexual. Puedo ser conocido, pero no creo ser tan poderoso como los yoguis que viven en las montañas. Mi virtud es que yo comparto mi conocimiento.
Mi fama se debe en gran parte a que mis alumnos-celebridades, hablaron de lo bien que les hizo el yoga, de cómo les cambió la vida. Eso lo dijeron ante los medios y la gente puso atención. La popularidad llegó a mí así, yo nunca di una entrevista, o clases por televisión, es más, escribí un libro y la gente lo empezó a comprar 30 años después de editado.