Con la intención de conocer un poco más sobre lo que sienten, perciben y necesitan los niños, es recomendable realizar una prueba de dibujo.Es simple, sólo se necesita lápiz, goma, sacapuntas, colores (azul, verde, rojo, amarillo, violeta, café y negro), y algunas hojas blancas.
Luego, con todos los materiales, se pide al niño que dibuje un personaje, lo más hermoso posible. En caso de que no entienda la palabra “personaje” se le pide que haga a papá, mamá, o a un niño o una niña.
Hay que evitar cualquier intervención que pudiese modificar la elección de niño.
Si pregunta por alguna especificación en cuanto al dibujo, se le dice que lo haga como quiera, que así estará bien. No se debe permitir que trace personajes de caricaturas, cuentos u otros prediseñados, si lo hace, porque no puede dibujar algo propio, significa inseguridad.
Estos son algunos de los significados que muestran los elemento de un dibujo humano.
Tamaño
Si el personajes es pequeño indica una percepción negativa de sí mismo. Se considera muy poca cosa, tiene tendencias a desvalorizarse y no cree en sus fuerzas. Teme toda confrontación con los demás y con el entorno. Es signo de timidez.
Si es grande la figura (que ocupa más de la mitad del papel), indica un sentir de seguridad y confianza en sí mismo. Un carácter extrovertido y exuberante, que en casos extremos puede resultar invasivo.
Para abundar sobre el tema puede consultar el libro Garabatos, el lenguaje secreto de los niños, editorial Sirio.
Proporciones
Se refiere a las partes que componen un cuerpo humano, las cuales dan muchas pistas.
Cabeza. Si ésta es grande, hay una necesidad de cambio, ya sea a escala nutritiva o de comunicación. Es frecuente que los niños que dibujan personajes con cabeza grande gusten de destacar, con actitudes un poco exhibicionistas.
Si es pequeña puede indicar experiencias difíciles vividas: una convalecencia en el hospital o falta de apetito.
Ojos grandes. Cuando son grandes, se ve que en el niño hay voluntad de dominar el mundo que le rodea, y también curiosidad, incluyendo lo relacionado con los sentimientos y las personas de su entorno. Son una señal importante a la hora de escuchar los mensajes de rechazo que percibe en los adultos.
Cuello largo. En caso de que sea muy largo se intuye una necesidad de explorar, de darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor para poder crear con su propia imaginación un mundo de sueños y de gratificaciones.
Tiene tendencias a separase de la realidad.
Brazos. Si son largos evidencian una necesidad de comunicar, de conocer, de tomar en sus brazos a todas las personas y todos los objetos. Indican igualmente una afectividad exuberante y un carácter conciliatorio, a menos que haya otros elementos que señalen agresividad como garras en lugar de manos, puños cerrados, dientes enormes, boca marcada.
En el caso de que sean cortos, expresa su miedo a encontrarse con otros, inseguridad y timidez natural. Todas éstas son características que pueden dificultar sus relaciones sociales. Es necesario darle seguridad y posibilitarle relaciones serenas y tranquilas.
Manos grandes. Esta parte del cuerpo sirve para acariciar, tocar, manipular, pero también para pegar. Por ello, pueden tener un significado ambivalente, aunque en todos los casos nos indican la necesidad de contactos intensos.
Piernas. La función de estas extremidades es aportar estabilidad y movimiento al cuerpo. Si son largas representa una necesidad de firmeza y seguridad. Sin ser excesivamente largas, pueden mostrar un deseo de crecer rápidamente para convertirse cuanto antes en una figura adulta, que es su modelo.
Si son cortas, indican robustez, seguridad y resistencia física. En este caso, estamos ante un niño que “tiene los pies en la tierra”.