La prevención es la mejor defensa ante Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), que amenazan la vida y son causadas por virus, entre las que ocupa un puesto muy alto el herpes, afirma la doctora Graciela Guzmán Perea, presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD).
Algo que nadie debe ignorar es que existen ocho padecimientos causados por el Herpes Virus, pero que los más frecuentes son el simple tipo 1 y 2, conocido como HVS1 y HVS2.
Especialistas de la FMD explican que el HVS1, causante de 20% de las infecciones en genitales, no se considera de transmisión sexual, mientras que el HVS2 sí, siendo de las ETS más comunes en el mundo.
Realidad del herpes y su amenaza
1. Es más frecuente en mujeres (26%) y en seropositivas (VIH) aumenta hasta 78%. En el caso de hombres seropositivos homosexuales y heterosexuales padecen HVS2 en 63% y 68%, respectivamente.
2. Es una enfermedad crónica, contagiosa, no se cura y reincide, es decir, se presentarán brotes durante toda la vida.
3. Aumenta el riesgo de infección por VIH y se han encontrado altos niveles de éste en las lesiones herpéticas.
4. Se localiza en la saliva (78%), en manos (67%), además de fluidos genitales y de las vesículas. Se puede mantener en la ropa y el plástico de dos a cuatro horas, de ahí su gran transmisibilidad.
5. Su incidencia ha ido en aumento y afecta a un gran número de adolescentes, siendo más frecuente entre los 20 y 25 años de edad.
La doctora Graciela Guzmán Perera, en el marco de la campaña ¡Cuídate, infórmate! apoyada por laboratorios Darier, Fedele, Àvene y Roche, señala que 79% de los pacientes presentan manifestaciones sistémicas como fiebre, dolores musculares, retención urinaria, flujo transvaginal, inflamación de los ganglios, presentadas aproximadamente tres semanas después del contacto inicial.
La forma mas sensible para hacer el diagnóstico es mediante cultivo. Todo tratamiento debe ser orientado por el dermatólogo.
Sobre prevención, la doctora, presidenta de la FMD, indica que en la mayoría de las ETS los factores de riesgo están ligados a la conducta sexual y el gran número de compañeros sexuales, siendo el uso del condón, la comunicación entre la pareja o la abstinencia las medidas de prevención más eficaces para evitar algún tipo de contagio.