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Nick y “honrará” su apellido

Aunque muchos opinan que la menor de las Hilton siempre será la menor, ésta ya inició su aventura en el ramo hotelero
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El Universal
Miércoles 24 de octubre de 2007

Nicky Hilton, de apenas 24 años (cumplidos el 5 de octubre), estableció los límites de su personalidad frente a la de su hermana mayor (y, según dice, mejor amiga), en el 2003, cuando la cadena de televisión Fox llamó a las chicas para proponerles el guión de, reallity show The Simple Life, en cuya primera temporada se planteaba enviarlas a trabajar a una granja.

Paris ya venía discutiendo con algunos ejecutivos de la cadena la idea de realizar un programa de televisión. Cuando recibió el guión, le entusiasmó el proyecto y de inmediato dijo que sí.

Nicky, en cambio, meditó los pro y los contra. Y decidió que no era el tipo de actividad por el que le gustaría ser recordada. Fue entonces cuando la televisora llamó a Nicole Ritchie, con el resultado que muchos recordamos o no podemos olvidar.

Caminos diferentes

Mientras su glamourosa hermana mayor trataba de ordeñar vacas, en la pantalla chica, Nicky Hilton perfeccionaba la idea de la línea de camisetas Chick, que tendría todas las ventajas de la ropa informal (incluyendo el precio) y haría patente el sello de la familia: estampados de tarjetas de crédito, eslabones de cadena dibujados y la palabra chick por todas partes.

Se puso a la venta en los almacenes Macy’s. Sin ser una colección de alta costura ni recibir aclamaciones de la crítica, la ropa casual de Nicky fue muy bien recibida.

Este año, la joven decidió despegar a lo grande. Sin dejar de producir las prendas que el público ya había aceptado, confeccionó sus primeros diseños listos para usar a los que llamó Nichole, su nombre verdadero (Nicky es el diminutivo).

La colección está conformada, básicamente, por minivestidos en colores brillantes, de diversos cortes y confeccionados con géneros de caída pesada que adquieren mucho movimiento al andar.

Los materiales destellantes hablan del tipo de noches que a Nicky le ha tocado vivir: llenas de luces, música y joie de vivre.

Menudean también los minishorts con lentejuelas y boleros que marcan el busto, que se llevan con tacones altísimos.

Para la presentación de sus nuevas creaciones, la diseñadora uniformó a sus modelos con peinados al estilo años 60 (que ella misma ha lucido y le favorecen bastante) y las maquilló de manera natural y fresca, como corresponde a una veinteañera.

Hay que guardar distancia

Antes de llegar a la ciudad de México, donde presentará esta noche su colección en la pasarela de Fashion Week Sedal México, durante dos semanas de vértigo, Nicky hizo la presentación de sus diseños en Grecia y después acudió a la semana de la moda de Moscú , para volar de inmediato a la de Los Ángeles, California. La crítica alabó el profesionalismo de la chica.

En todos lados se habla ya de la seriedad con la que eligió a las modelos y la música y se hizo cargo hasta del más mínimo detalle del decorado para que todo el ambiente creara la atmósfera juvenil que quiso transmitir.

Su nuevo novio, David Katzenberg (quien antes de los suyos pasara por los brazos de una de las gemelas Olsen) estuvo a su lado todo el tiempo. Tan cerca, que en una ocasión, con las carreras del back stage, entre hilos y zapatos, la pareja se estrelló de frente y un médico debió comprobar que la herida que ambos se produjeron no ameritaba puntadas.

¿Paris no comparte su éxito?

La aparente graduación de Nicky en los círculos del diseño se vio opacada, sin embargo, por los comentarios de algunos especialistas de mal gusto que, según dijeron, echaron de menos la presencia de la mayor de las Hilton en la front row o primera fila.

Lamentaron que no hubiera estado allí para apoyar a la pequeña, quien a pesar de todo no se pudo quejar de falta de apoyo familiar: sus padres sí que asistieron y se dejaron fotografiar aplaudiendo el esfuerzo coronado de su pimpollo.

Pero hubo quien escribió en la versión electrónica de la revista In Fashion que el empujón que le falta a Nicky para consagrarse en el mundo de la moda es que Paris modele sus prendas. Aparentemente, para algunos, la menor siempre será la menor.

En su lucha por conquistar un espacio propio, la chica ya trabaja en otra aventura empresarial: pretende continuar la tradición de los Hilton y triunfar en el mundo de la hotelería. Ya tiene su primer feudo, el Nicky’O Chicago, por el cual enfrentó una demanda legal al abrir después de la fecha prometida.

Pero después de las primeras dificultades, el negocio florecerá, pues la dueña ya planea eslabonar toda una cadena completa de Nicky’O a lo largo de su país.

Como se asegura, quien ríe al último, ríe mejor y parece que Nicky ensaya una fuerte carcajada.



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