La millonaria Paris Hilton confirmó ayer en una entrevista telefónica desde la cárcel donde cumple condena que es cierto: tiene claustrofobia.
El miedo a los espacios cerrados es uno de los descubrimientos que la joven de 26 años, nieta del fundador del imperio hotelero que lleva su apellido, ha hecho de su personalidad durante sus escasos 20 días de cárcel.
A pesar de que Hilton permanece en la unidad especial que aisla a los reclusos con un elevado perfil público del resto de las presidiarias y de que está sola en su celda, la joven se queja de la falta de espacio.
"Al principio me estaba volviendo un poco loca pero ahora ya lo llevo mejor", añadió en entrevista telefónica a Ryan Seacrest para la cadena de televisión E! Entertainment.