Detrás de cada reina de belleza mundial existen millones de dólares en juego, los cuales se dividen básicamente así: los que se destinan para la realización del concurso Miss Universo, aportados por el país anfitrión; los que se recuperan, sobre todo en el rubro turístico, en el país sede, gracias a la difusión que se hace de los correspondientes lugares más atractivos durante la transmisión, y los que obtiene para sí mismo el concurso por el simple hecho de ser el dueño de la franquicia.
Miss Universo, así como Miss USA y Miss Teen USA, pertenecen a Miss Universe Organization, cuyos propietarios son la cadena NBC y el empresario estadounidense Donald Trump, quien también tiene negocios en el sector inmobiliario y cuya fortuna, según la revista Forbes , supera los mil 900 millones de dólares (casi 20 mil millones de pesos).
El mundo a sus pies
Se prevé que la transmisión de la final de Miss Universo es la tercera más importante en audiencia a escala mundial: es vista por más de mil millones de personas, sólo superada por algunos eventos deportivos.
Se considera que este lunes la coronación de la nueva reina será seguida en 170 países.
¿Cuánto costó?
Alejandra Barrales, secretaria de Turismo del Distrito Federal, ha calculado que el costo aproximado del evento para nuestro país será de 10 millones de dólares (más de 100 millones de pesos), mismos que aportarán los tres estados que han visitado las misses durante el concurso: Quintana Roo, Chiapas y el Distrito Federal.
En el caso de la ciudad de México, el gasto de la administración es de casi 3.5 millones de dólares (36 millones de pesos); la mayor parte de éstos se cubrirán con patrocinios privados.
A cambio, durante la transmisión televisiva de la final, el Distrito Federal dispondrá de tres minutos para publicidad de sus sitios turísticos.
También se difundirán imágenes de los lugares que las concursantes han visitado durante su estancia en nuestro territorio: en Quintana Roo Cancún, Tulum, Playa del Carmen y Cozumel; en Chiapas, San Cristóbal de la Casas, Chiapa de Corzo, el Cañón del Sumidero, entre otros.
La ganancia para México
La señora Barrales informa que el gasto de la organización se compensará por la derrama económica que dejará el concurso durante y después de su realización.
Se espera un ingreso de 35 millones de dólares (más de 350 millones de pesos) en hoteles y restaurantes los días previos y posteriores al gran evento.
El certamen de Tailandia
Luego del devastador tsunami que destruyó las costas del sureste de Tailandia, se acordó que Miss Universo 2005 se realizaría en aquel país y de esta manera contribuir a su recuperación económica.
Se calcula que el gobierno tailandés invirtió en la organización del evento alrededor de 6.5 millones de dólares, y se obtuvieron alrededor de 120 millones de dólares, gracias a la visita de unos 65 mil turistas, según información que difundió en su momento el ministro de Turismo y Deporte de Tailandia.
El caso de Panamá
Sin embargo, no todos los años ha sido tan redituable ser el anfitrión de las bellezas. Por ejemplo, en 2003, cuando se llevó al cabo en Panamá, el diario local Crítica publicó lo siguiente:
"El gobierno nos vendió la idea de que el concurso Miss Universo sería el gran negocio para el país. Se hablaba sin mayor tapujo de millones por aquí y millones por allá. Panamá ganaría 60 millones de balboas por la celebración del certamen ....pero el informe preliminar ... revela que el Estado invirtió 9 millones de balboas y los ingresos generados por el Miss Universo no llegaron a los tres millones".
El negocio para la organización
Miss Universo es una franquicia que se renueva anualmente. En cada país interesado en mandar una candidata existe un tenedor de esta franquicia que, tras el pago (no revelado) de cierta cantidad de dólares (que varía según el tamaño y la capacidad económica de cada territorio) puede enviar a su representante, siempre y cuando cumpla con las reglas que se estipulan en el concurso.
Los organizadores toman en cuenta, también, lo que se recaudará de la transmisión televisada, la cual sirve como excelente promoción de innumerables marcas, por ejemplo, de los trajes de baño BSC, que usan las competidoras.
Para esta empresa, el concurso es la vitrina más rentable que pueden encontrar.