En la historia del concurso Miss Universo, México ha jugado un papel relevante. Después de Estados Unidos, es el país que más veces ha sido sede y en las tres ocasiones previas a 2007, hubo acontecimientos dignos de recordar.
Dado que este certamen ha pasado por la República al menos una vez por década, se pueden apreciar cambios en la manera de vestir, en los peinados y hasta en la forma de pensar de las concursantes y aficionados.
Parte plaza en Acapulco
Sonriente pero a punto de llorar por la emoción, apenas contenida, Alva Margarita Cervera Lavat, representante de Yucatán, era en 1978 la nueva Señorita México. La corona, la capa y el cetro que lucía daban crédito de ello, la banda con ese título -casi real- fue colocada por su antecesora, Felicia Mercado.
El Auditorio Nacional fue testigo de este evento el 28 de mayo (lugar y fecha que coinciden con la final mundial de este año). Dos meses después, Acapulco sería sede de la gran celebración de la belleza mundial. En México se coronaría, por primera vez, a Miss Universo; había alegría y desacuerdo en torno a ello.
La nueva Señorita México declaró en ese entonces estar en contra del aborto y de quienes practicaban "el amor libre". Mientras ella agradecía al borde del llanto, afuera del recinto representantes del movimiento feminista, encabezado por la antropóloga Marta Lamas y la escritora Esperanza Brito, se manifestaban en contra de este tipo de concursos. Lo compararon con "una exposición ganadera".
En ese entonces, las notas en los periódicos destacaban como información primordial las medidas de las jóvenes. Como en ese año, la ganadora del Miss Universo fue la sudafricana Margaret Gardiner, en las notas se leía: "Tiene 18 años, ojos azules, 1.77 de estatura y 95-70-95".
Algunas eran más recatadas que otras, las minifaldas eran la moda pero no todas las usaban. Alva Margarita, por ejemplo, optaba por las faldas largas, los zapatos cerrados y las blusas de manga larga con un moño que le llegaba hasta el cuello. Las chicas lucían peinados de "cubeta" o de "gatito". Algunas cinturas eran diminutas, los cuerpos perfectos y naturales, pues no había cirugías plásticas.
El salón Teotihucán del puerto de Acapulco, Guerrero, fue donde todas las jóvenes de 75 países diferentes hicieron muestra de sus atributos físicos. Por primera vez en el certamen se implementó el sistema de puntuación que era visible en televisión, con el cual los espectadores podían seguir la trayectoria de sus favoritas y las calificaciones de los jueces. Esta tecnología fue abolida 25 años después y este 2007 de nueva cuenta regresa, también en México.
Luminarias de la cinematografía y del deporte, y hasta políticos se dieron cita. Entre el jurado estuvieron Christiane Martell y Mario Moreno Cantinflas, quien anunció que elegiría a una de las participantes como protagonista de su próxima película. Se especuló sobre la visita de John Travolta. Se dijo que vendría para promocionar su nuevo filme Grease (Vaselina) que prometía ser un éxito.