J usto cuando Victoria se estaba acostumbrando a la comida española y cuando David dejaba de cometer errores por su pésimo español (como cuando confirmó, por error, que su esposa esperaba su cuarto bebé), la familia Beckham se muda a Estados Unidos.Además de que en aquel país no les faltará en qué invertir su fortuna (calculada por la prensa inglesa en el equivalente a los mil 900 millones de pesos, más los que les deje un nuevo perfume que realizaron en conjunto), el astro del futbol escalará a la posición del deportista mejor pagado del mundo, gracias al contrato por casi 3 mil millones de pesos por cinco años que firmó con el equipo Galaxy de Los Ángeles.
Con ese dinerito garantizan mantener el nivel de vida que han llevado en Europa mientras se acomodan allá, y cumplen sus respectivos sueños.
El de Victoria, iniciar una carrera en el cine o en el diseño de modas, con el apoyo de Tom Cruise, amigo de la pareja. El de David: tener una sucursal de su academia de futbol londinense para niños en la meca del cine, donde él mismo daría clases.
El cambio para los dos será verdaderamente dramático, pero más para el futbolista, convertido en icono de la moda y la publicidad. Acostumbrado a los reflectores como la gran estrella del futbol europeo, de pronto resulta que el nuevo técnico italiano del Real Madrid, Fabio Capello, lo considera mediocre. Para completar el cuadro, la Selección Nacional de Inglaterra también decidió prescindir de sus servicios.