aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Traje sastre, para vestir con elegancia

Esta temporada será una prenda infaltable en el guardarropa de ellas. Regresa con renovada femineidad; hoy son más sensuales y delicados
Sábado 08 de mayo de 2004 Juan Luis Salinas T. y Denisse Estay S./El Mercurio/GDA | El Universal

Gracias al aporte de Prada, Lagerfeld y Gaultier, los trajes con cortes masculinos vuelven a las pasarelas con renovada femineidad: más sensuales, elegantes y sobre todo delicados.

Pero esta propuesta tiene sus reglas y secretos, porque vestirse de caballero no sólo significa ponerse los pantalones, sino también escoger las telas, complementos y la ocasión adecuada para usarlos.



Marlene Dietrich supo llevarlo

Marlene Dietrich supo llevarlo. Diane Keaton, no. Con su mirada oscura, su rubio platinado y actitudes provocadoras, la estrella alemana fue una de las primeras mujeres en realzar la sensualidad de vestirse como hombre y logró imponer un nuevo código en el guardarropa femenino.

Al contrario, Keaton no consiguió el mismo efecto que la diva alemana. Su look en la película de Woody Allen Annie Hall resultó novedoso para las jóvenes de fines de los 70, pero ahora no lo es.

Marlene, sin duda, es la inspiradora para la temporada invierno verano 2004. La tendencia es catalogada como "nueva androginia", aunque vestirse con estilo de caballero no tiene nada de asexuado. Al revés, se trata de resaltar al máximo la femineidad y la delicadeza.

El secreto es vestirse con elegancia, vigilando cada detalle, sin perder el encanto. Lagerfeld y Prada presentan en la pasarela chamarras tipo dandies de terciopelo, o alguna nueva reinterpretación del esmoquin.

La masculinidad no está en la ropa, es cuestión de personalidad. Tom Ford, el antiguo director creativo de Gucci, consolidó su fama reciclando el esmoquin femenino en satín. Revivió un diseño clásico creado por el mismo Saint Laurent desde 1966. "Saint Laurent retomó el legado de las mujeres de avanzada de los años 30. Marlene Dietrich fue una de esas contadas mujeres. Antes de seducir a Hollywood con sus esmoquines y sombreros de copa, fue expulsada por el alcalde de París por usar un terno oscuro y una boina de lana. Más recatada, Gabrielle Chanel se paseaba con anchos pantalones de marinero por Venecia. Ellas pudieron haber inspirado las presentaciones Viktor & Rolf, con ternos oscuros salpicados de flores en el escote".



Para elegirlo....



Tallas y dimensiones. Por sobre su elegancia y la personalidad que otorga a las mujeres, una regla básica es que resulta más adecuado para las delgadas o aquellas con figura bien proporcionada.

Para Atilio Andreoli, actual sastre del presidente Ricardo Lagos, y que en los 80 tuvo una línea de vestuario femenino, "las mujeres que mejor los lucen son quienes tienen un lenguaje corporal armónico. Definitivamente para una mujer baja y gordita no sirve".

A la hora de elegir un traje es necesario tener conciencia de las características de quien lo llevará. "Una mujer alta puede usar un saco corto sin problemas, pero una baja debería optar por uno más largo y de corte clásico. Si además es rellenita, no puede elegirlo cruzado", asegura Jeannette Bercovich, gerente y encargada de diseño de Privilege. Un consejo universal es que las mangas nunca deben llegar más abajo del dedo pulgar, agrega.

Paula Cubillos, encargada del diseño femenino de esa firma aporta nuevos datos: "Los ternos listados alargan el cuerpo y adelgazan, efecto que también se produce cuando el saco y el pantalón son de la misma tela".

Corte y comodidad. Además de los pantalones rectos y sin pinzas, se imponen los sacos entallados a la cintura, pero lo suficientemente amplios para dar comodidad y libertad de movimientos. Una buena manera de darse cuenta cuando el corte es adecuado es cruzar los brazos sobre el pecho. Si no queda bien en los hombros, porque pierde su forma o la costura de la manga no sigue su línea natural, quiere decir que no cumple los requisitos esenciales. Esta temporada se impone lo simple. También evite botones o solapas demasiado grandes.

Colores adecuados. Deben diferenciarse los colores, según la hora del día. La dueña de boutiques Sarika Rodrik es partidaria del negro para la noche y "porque queda bien con todo tipo de piel. En el día propone usar la gama de los beiges, los derivados del café y los tonos oscuros cercanos al burdeos y al ciruela.

Paula Cubillos asegura que el café está de moda, pero hay que saber combinarlo. "Fatal resulta mezclarlo con amarillo o tonos muy brillantes, porque es anticuado y envejece".

En cuanto a los estampados recomienda fijarse en que sean simétricos.

Según la ocasión. Al momento de comprarlo es imprescindible saber para qué se necesita, dónde se usará y en qué momento del día. La ocasión define el corte, los colores y la tela. Para trabajar o tener un uso diario son perfectas las microfibras, las mezclas de lana y las telas clásicas, porque otorgan libertad en los movimientos y mantienen su forma. El tweed también es una excelente opción. Además de ser clásico, resulta fácil de combinar y siempre es apropiado. En la noche permite más juego. Se puede optar por un esmoquin tradicional en paño con solapa de satín, o por diseños más atrevidos en terciopelo y telas más recargadas, pero sin caer en excesos.

Las telas son las que determinan la prestancia del traje. Hoy se imponen las naturales y las tejidas. Según Sarika Rodrik, en la actualidad existen paños de lana que a simple vista parecen gruesos, pero al tacto resultan suaves y delicados. Su favorito es el tweed de lana que puede ser combinado con cashmere. Parecida es la opción de Paula Cubillos, quien recomienda telas de aspecto más pesado para esta temporada. Resalta el melange, que permite unir dos o más lanas en el tejido.

Complementos. Según la tendencia, un buen esmoquin femenino debe respetar las características y el estilo del original diseño masculino. Sin embargo, está permitido jugar con la fantasía y los accesorios.

En el caso de las camisas, Jeannette Bercovich asegura que "deben tener cuellos especiales para corbatas. Éstas deben usarse más sueltas y relajadas. Es preferible que las mujeres opten por las lisas, sin estampados ni dibujos".

Para Óscar Ríos: "El traje debe combinarse con una blusa camisera, igual a la del hombre: con pata, cuello para la corbata o pañuelo anudado para que sea más informal, o sin nada, y abrir el cuello dando un toque seductor". Paula Cubillos explica que las blusas para esta temporada vienen lisas, pero también reconoce que en algunos casos funcionan bien las que tienen juegos ópticos al estilo op art .

Más conservador, Atilio Andreoli: "El traje tiene que llevarse de la forma menos ostentosa posible. Olvidarse de lo barroco. El zapato perfecto es cerrado, aun cuando tenga tacón. Jamás una sandalia".



PUBLICIDAD