“Cabo está muerto, no hay gente”
Gladys Rodríguez Corresponsal
El Universal

Lunes 22 de diciembre de 2008

Baja California Sur resiente la crisis económica. Este diciembre, los turistas nacionales y extranjeros han comenzado a llegar; sin embargo, esta vez el ajuste en los bolsillos se nota

CABO SAN LUCAS, BCS.— Baja California Sur resiente la crisis económica. Este diciembre, los turistas nacionales y extranjeros han comenzado a llegar; sin embargo, esta vez el ajuste en los bolsillos se nota.

En Los Cabos se percibe un ligero aumento de turistas en comparación con meses atrás. Empero, en el puerto se observa escaso flujo de visitantes.

Los prestadores de servicios lo expresan y lo perciben, mientras esperan que cada día sus ingresos vuelvan a ser los de antes.

Yahir Padilla es mesero desde hace 10 años. Primero lo fue en Mazatlán, pero luego Cabo —dice— lo encantó con su ritmo de vida, especialmente sus noches de fiesta.

Sus ingresos aumentaron súbitamente, aunque también sus gastos, pues el destino es caro. No obstante, refiere que este año le ha ido “muy mal”, como a la mayoría de la gente que vive en el puerto y se dedica al turismo.

“Yo podía ganar hasta 2 mil 500 pesos diarios sólo de propinas. Ahora, todo este año ha sido malo. Hay veces en que me tocan 100 pesos nada más. Cuando me va mejor no pasa de mil pesos”, expresa.

A eso hay que agregar que paga 4 mil pesos de renta mensual de una modesta casa, similar a la que rentaba en Mazatlán, pero allá por 800 pesos.

En una situación similar se encuentran prácticamente todos los prestadores de servicios turísticos, incluyendo los taxistas y las transportadoras, quienes refieren que los traslados bajaron súbitamente.

“El año pasado hacía cinco servicios diarios, del hotel al aeropuerto y podía ganarme de propina hasta 100 dólares. Como mínimo ganaba de pura propina 300 pesos diarios. Este mes llevo sólo dos servicios. Hoy me dieron 5 dólares”, comenta David Hernández, operador de una transportadora.

El gerente de un pequeño restaurante, la señora que barre la banqueta de su negocio de souvenirs, el joven que vende cigarros y chicles en la esquina de un bar, el cantinero que atiende a los parroquianos, todos afirman que el puerto no repuntó en todo el año. Los turistas llegaron poco.

Hay quienes son más optimistas y comentan que pese a la crisis han podido salir adelante y se nota su buen ánimo con miras a que en esta temporada logren mejores ingresos.

“Como sea la vamos pasando, pero ojalá y terminemos el año mucho mejor”, expresa Daniel Flores, guía de turista.

No obstante, abundan también los comentarios radicales y que refieren el poco ajetreo, sobre todo nocturno, que caracterizaba al puerto. “Cabo está muerto, las calles están solas, no tenemos gente”, comenta Berenice González, comerciante.

 



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