‘Inhabitables’ 7 penales: CNDH
Liliana Alcántara
El Universal

Jueves 04 de diciembre de 2008

Hay extorsión, hacinamiento y carecen de servicios

liliana.alcantara@eluniversal.com.mx

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advirtió que además del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Villahermosa, que cuenta con áreas “inhabitables”, hay otros seis penales en la entidad donde la seguridad es vulnerable, ya que en ellos existen condiciones propicias para que ocurran actos de corrupción y hechos violentos.

En el penal de la capital del estado, por ejemplo, se encontró que celdas de seis metros cuadrados albergan hasta 55 reos. Además, en dos dormitorios, el 113 y el 124, hay hacinados 295 y 224 internos, respectivamente.

En una visita que realizó a seis centros de readaptación social y seis cárceles públicas municipales en el estado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos constató que en los penales de Macuspana y Huimanguillo, se realizan cobros indebidos para poder tener servicios eléctricos e hidráulicos, así como raciones adicionales de comida.

Celdas tapadas con cartones

En las cárceles de Cárdenas, Comalcalco, Huimanguillo, Macuspana, Tenosique y Jalpa de Méndez, las celdas están cubiertas por cobijas y cartones que impiden a las autoridades saber lo que ocurre en su interior.

El organismo indicó que en ninguna de las cárceles de Tabasco hay programas de prevención de las adicciones ni para desintoxicación, lo que puede provocar que “los internos adictos cometan conductas delictivas intramuros o actos de corrupción”.

Cereso ‘inhabitable’

En el caso del Cereso de la capital, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos comprobó que son “inhabitables” las áreas conocidas como el calabozo, así como la de nuevo ingreso, de alta seguridad y la de segregación, localizadas en un conjunto ubicado en un sótano sin ventilación, donde hay 23 internos.

En su informe 7/2008 elaborado por el mecanismo nacional de prevención de la tortura que dirige la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, este organismo resaltó que las condiciones de hacinamiento y de mala higiene, “generan un ambiente propicio para la proliferación de actos de corrupción, en los que participan internos y servidores públicos para obtener beneficios económicos a costa de las necesidades de los demás reclusos”.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos hizo un llamado al gobernador de la entidad, Andrés Granier Melo, de filiación priísta, para que atienda de manera inmediata estas irregularidades.

Enfermos sin atención

En sus visitas, la CNDH también detectó que en cinco prisiones hay 24 internos con enfermedades siquiátricas sin que existan áreas específicas para ellos, además de que no reciben atención médica especializada.

El organismo, a cargo de José Luis Soberanes, explicó que el propósito de estas visitas es detectar las irregularidades en los centros de detención para prevenir actos de tortura.

 

 



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