![]() |
| ‘Narcoguerra’ arranca la vida a 39 niños |
|
Irma Mejía y Roberto Barboza Corresponsales
El Universal Sábado 05 de julio de 2008 |
|
Aumenta el número de menores que quedan atrapados en tiroteos de sicarios
|
|
estados@eluniversal.com.mx
La crueldad con que opera el brazo armado del crimen organizado, así como los frecuentes enfrentamientos entre sicarios y policías y militares, ha cobrado la vida de 39 niños en lo que va del año. La narcoviolencia que impera en la mayor parte del país, se ensañó especialmente con los infantes en Sinaloa, donde se contabilizan 15 víctimas, seguido de Baja California, con nueve, y Zacatecas con cuatro. Precisamente en Zacatecas, en los últimos meses se registraron dos enfrentamientos en Villa de Cos y Fresnillo, que también dejaron a otros tres menores de edad heridos a balazos. En total, el enfrentamiento entre dos grupos antagónicos en Fresnillo, el pasado 16 de junio, dejó como saldo tres civiles muertos y cinco lesionados. Juan Francisco Ávila Alba, de 13 años, fue uno de los menores fallecidos. Entre estos atentados, llama la atención el caso ocurrido en San Francisco de los Romo, Aguascalientes, donde la pequeña Jessica Montañez Troncoso, de 10 años, fue plagiada el 26 de mayo, al entrar a la escuela en la comunidad La Guayana, y por la menor se pidió un rescate de un millón de pesos. Lamentablemente, el 13 de junio fue localizado el cadáver de la niña sobre un paraje en la comunidad Puertecito de la Virgen, en San Francisco de los Romo. Fue ejecutada con un disparo en la cabeza con una pistola calibre .380. En Paraíso, Tabasco, la menor Pilar Citlali Pérez Domínguez apenas iniciaba la escuela primaria, cuando dos impactos de alto calibre le segaron la vida la noche del pasado jueves 26 de junio. Las pruebas periciales efectuadas por las autoridades señalan que la niña de siete años recibió en la cabeza dos balazos de una arma calibre 45 milímetros, según la averiguación previa I-PR-515/2008. Pilar Citlali, originaria de Paraíso, Tabasco, fue una víctima más de la violencia, al morir junto con su madre Rosa Cecilia Domínguez, tras ser baleadas dentro del vehículo en que viajaban. Sus cuerpos fueron abandonados dentro del vehículo estacionado sobre la carretera municipal Carrizal-Puerto Ceiba, en la costa de Tabasco. Antes, el 6 mayo, en Villa de Cos, también en Zacatecas, el adolescente Omar Abelar Flores resultó gravemente lesionado a balazos, luego de quedar en medio de una balacera entre militares y un grupo de sicarios que se presume pertenecían al grupo de Los Zetas, brazo armado del cártel del Golfo. Este enfrentamiento, que ocurrió tras una carrera de caballos clandestina, dejó como saldo oficial a tres civiles muertos: dos adolescentes y una niña de nueve años. Omar tuvo mejor suerte, sobrevivió.
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |