Esposos les recortan 50% el gasto semanal
Juan José Arreola
El Universal

Martes 10 de junio de 2008



HUIMILPAN, Qro.— María de la Luz Ayala Orozco, madre de 12 hijos, ya no encuentra la forma para “estirar” los 100 dólares que cada semana le manda su esposo, Ángel García Orozco, quien se encuentra en Estados Unidos.

Confiesa que antes, hace cinco o seis meses, “mi esposo mandaba 250 dólares cada ocho días, ahora envía 100 o 150 dólares y yo le digo: ‘¿Qué voy a hacer? Si vas a estar allá sufriendo allá, mejor vente pa’cá’”.

María de la Luz, quien vive en la comunidad Ceja de Bravo, de las de mayor migración en el estado, dice que apenas le alcanza para la escuela de los muchachos. Agrega que todo está caro y saca cuentas: “El kilo de frijol está a 22 pesos, el aceite a 26. Ya ni se puede comer frijoles”.

—¿Y cómo le hace?

—Allá (señala al cielo) está el que me ayuda. Y mi esposo, que bendito sea Dios, nos ha sacado adelante”.

María Arreguín Reséndiz, quien se encuentra sentada en la misma banca del jardín central de Huimilpan, escucha e interviene en la plática.

Su esposo, David Arias Arreola, le ha bajado la cantidad de dinero que le envía. “Me llegaba a mandar 2 mil pesos a la semana. Ahora está mandando unos 100 dólares, la mitad de lo de antes, por eso ya se regresa”, dice.

Para David y María las cosas están más difíciles, pues a diferencia del esposo de María de la Luz, el suyo está de manera ilegal en Estados Unidos y todavía debe parte de lo que la pollera le cobró para pasar la frontera.

“La ida le salió en 4 mil dólares que aún no paga. Se endrogó y por lo mismo manda apenas para cubrir la deuda. Me dice que nada más va a cubrir la droga y mejor se viene, porque no esperaba esto”.

David trabaja en Oklahoma. “Estaba en otro lugar pero le pagaban poco y apenas le alcanzaba para renta, luz, transporte y se cambió. Le pagan mejor, pero como quiera es un sueldo bajo y la renta está muy cara”.

—¿Cuánto le mandan?

—Vienen siendo mil pesos y como le digo, pues para todos los hijos y la escuela… es muy difícil.



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