“Mi residencia fue un regalito”
Jesús Padilla
El Universal

Lunes 09 de junio de 2008



MONTERREY, NL.— El priísta Natividad González Parás enfrenta la crítica de la oposición y de algunos correligionarios, aunque éstos en privado, en torno a lo remunerable que resulta la gubernatura al devengar 152 mil 62 pesos cada mes.

González Parás surgió de una familia menos que modesta en un barrio del centro de la ciudad, por lo que ahora se le cuestiona una lujosa residencia en San Pedro Garza García, en un sector catalogado como exclusivo.

Argumenta que ese inmueble es “un regalito” de su suegro, el recién fallecido constructor José Maiz Mier, dueño de Maiz Mier, una de las constructoras más importantes de la región.

De ser un estudiante aplicado que viajó a Francia a cursar estudios, hizo carrera política en el PRI. Ha sido miembro del CEN, dirigente estatal del tricolor, diputado federal y senador. Dentro de la Conago se desempeña como uno de los hombres con mayor influencia.

Sin embargo, su hermano Luis Francisco González Parás se convirtió en el familiar incómodo, aunque muchos afirman que es el encargado de realizar los “grandes” negocios.

Aunque Luis Francisco figura como asesor jurídico del Grupo Metrofinanciera, empresa que pretende construir un lujoso fraccionamiento en un área restringida de la Sierra Madre, González Parás lo deslindó del proyecto.

Opositores aseguran que el gobernador comparte negocios de impresión y asesoría política con ex reporteros que lo asesoran en el área de comunicación social.

 



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