![]() | |||
| Mi jornada inicia desde la noche anterior |
|
TEXTOJULIÁN SÁNCHEZ
El Universal Domingo 11 de mayo de 2008 |
|
|
|
julian.sanchez@eluniversal.com.mx Como millones de madres, Sara Narváez Sánchez, empleada sindicalizada de Teléfonos de México se levanta a las cinco de la mañana para enfrentar la rutina diaria. El desayuno, vestir a los hijos, bañarse prepararse e irse son acciones casi mecánicas en las primeros minutos de su jornada. “Normalmente ya dejo preparada mi pañalera, la mochila de mi hijo, su lunch y ya dejo todo. Me levanto, me meto a bañar, me cambio, ya mi ropa está lista y vámonos. Mi esposo me ayuda a sacar a los niños y ya tenemos todo listo desde un día antes, por eso me ando durmiendo como a las 11 o 12”. Empleada del área administrativa con un horario de 8:00 a 15:30 horas, Sara Narváez reconoce algunas ventajas que tiene como trabajadora. “La principal para mi es la guardería. Y tuve periodo de lactancia seis meses, salía a las dos de la tarde, cuando cumplí seis meses me incorporé a mi horario normal. En septiembre nos dan gastos educacionales que son 32 días de salario. En agosto nos dan parte proporcional del aguinaldo y me sirve mucho para inscripciones”. Su hija de un año cuatro meses y su hijo de 10 y estudiante de cuarto año de primaria son el regalo más grande que le ha dado la vida, sostiene, por lo que reconoce que no es difícil ser trabajadora y madre.
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |