Guerrero: sospechan de narco en masacre
Juan Cervantes Gómez
El Universal

Martes 06 de mayo de 2008

El gobierno de Guerrero informó que analiza solicitar a la Procuraduría General de la República (PGR) la investigación de los ataques del sábado y domingo en Iguala y Petatlán, en los que murieron 17 personas, entre ellas dos hijos del dirigente de la Unión Ganadera Regional del Estado de Guerrero, Rogaciano Alva Álvarez, objetivo de los atentados

CHILPANCINGO, Gro.— El gobierno de Guerrero informó que analiza solicitar a la Procuraduría General de la República (PGR) la investigación de los ataques del sábado y domingo en Iguala y Petatlán, en los que murieron 17 personas, entre ellas dos hijos del dirigente de la Unión Ganadera Regional del Estado de Guerrero (UGREG), Rogaciano Alva Álvarez, objetivo de los atentados.

El secretario de Gobierno, Armando Chavarría Barrera, dijo que el gobierno estatal se mantiene en estado de “alerta” porque existen elementos que relacionan las dos matanzas con actividades del narcotráfico, aunque “todavía no se tiene total certeza”.

En Petatlán, 300 kilómetros al suroeste de Chilpancingo, se realizaron los servicios fúnebres de los dos hijos del dirigente ganadero, Alejandro y Rocet Alva de la Cruz, asesinados la madrugada del domingo, junto con otras ocho personas, por pistoleros fuertemente armados.

“Nos preocupa porque deja al estado en condiciones vulnerables”, dijo el gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca Galindo, al señalar que ese tipo de acciones ameritan una investigación “de parte de nosotros”.

“Se requiere de una investigación profunda; vamos a ver qué resulta de lo investigado y después veremos si pedimos la intervención del gobierno federal”.

Según la Procuraduría de Justicia estatal, en ambos ataques, el sábado en Iguala, donde murieron siete ganaderos, y el domingo en Petatlán, fueron utilizadas armas de alto poder, entre ellas rifles de asalto AK-47 y AR-15.

Los atentados, en los que intervinieron unos 60 hombres, estaban dirigidos contra el dirigente de la UGREG, de quien se desconoce dónde se encuentra, ya que en ambas ocasiones no estaba en el sitio de los ataques.

El domingo se manejó la versión de que el ganadero permanecía en su rancho de la región del Filo Mayor.

Inicialmente se informó que en el ataque del domingo habían muerto nueve personas, pero según el procurador estatal, Eduardo Murueta Urrutia, falleció otra víctima cuando era atendida en un hospital de la región.

También se manejo que los atacantes se llevaron a una de las hijas del ganadero, pero ayer se confirmó que la secuestrada, cuyo paradero aún se ignora, es Ana Karen Alva, sobrina del dirigente.



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