ONG exigen frenar ejecución de paisano
Luis Carlos Cano
El Universal

Sábado 26 de abril de 2008

Forman frente para apoyar al juarense César Fierro Reyna

CIUDAD JUÁREZ, Chih.— Miembros de distintas organizaciones civiles y religiosas que se oponen a la pena de muerte formaron un frente para apoyar al juarense César Roberto Fierro Reyna, quien desde hace 28 años fue sentenciado a la inyección letal por el crimen del taxista de El Paso, Texas, Nicolás Castañón, el 27 de febrero de 1979.

Entre los grupos que están impulsando el frente figuran la Coalición para Abolir la Pena de Muerte, la Asociación de Estudiantes de Texas Contra la Pena de Muerte, la representación de la Liga de Ciudadanos Latinos Unidos y la diócesis católica de El Paso.

A través de un comunicado, los integrantes de esta coalición señalaron que la pena de muerte se aplica injustamente a las minorías y, en especial, a las personas de bajos recursos económicos, que no pueden pagar un abogado.

Sobre el caso de Fierro Reyna, aseguraron que no existe evidencia física que lo ligue al crimen del taxista, además de que existen pruebas de que su confesión aceptando la culpa fue forzada, por lo que perdió su libertad y la vida, porque lleva más de la mitad de ella en la cárcel y ahora la salud mental, como ha quedado demostrado y han dado a conocer su hija y sus familiares.

Fierro Reyna ya agotó los procesos jurídicos que le permiten estar vivo, por lo que en cuanto sea programado para aplicarle la inyección, se ejecutará la sentencia que le dictaron hace 28 años, el 15 de febrero de 1980.

Al respecto, el señor Alfredo Murga García, quien se casó con la señora Socorro Reyna, madre de César, ya fallecida, afirma que “existen evidencias que nunca fueron tomadas en cuenta por la policía paseña con relación a la muerte del taxista. Entre otras cosas, un joven le echó la culpa a César porque lo utilizaron como testigo protegido, a pesar de que era el dueño de la pistola”.

Comentó que él y su nieta Cindy, hija de Fierro Reyna, confían en que no lo ejecuten, ya que ha sido programado al menos en 10 ocasiones y por los movimientos de los abogados se ha salvado.

Agrega que por motivos de salud y falta de dinero lleva 15 años que no visita a su hijastro, pero está pendiente por Cindy, quien viene y le trae información.

“Me ha platicado que tiene un abogado que está auxiliando a su papá, creo que contratado por el Consulado Mexicano”, expresó.

“Los problemas de salud mental de Fierro Reyna se deben a que lo tienen encerrado en un pequeño cuarto de dos por dos metros, el cual tiene una cama y un sanitario y sólo sale una hora al día”, dijo el señor que ya tiene más de 75 años.

Indicó que tuvieron conocimiento desde 2004 que la salud mental de César se estaba deteriorando, ya que fue visitado por sus familiares, sobre todo por Cindy, cuando fue trasladado de la prisión Ellis, ubicada en Huntsville, Texas, a la de Polunsky, en Livingston, Texas, donde lo colocaron en aislamiento total sin razón aparente.

Recordó que hace 28 años, su hijastro fue detenido en El Paso, Texas, por el homicidio, y agentes de lo que se llamaba el Servicio Secreto lo arrestaron en su casa, luego lo llevaron a pasear a las calles donde a la señora Socorro Reyna la comunican con su hijo, quien le dijo que los agentes le exigieron que se declarara culpable o torturarían a su familia.

Unas horas después de esa llamada y sin pruebas, firmó la declaración de culpabilidad sin haber leído el documento por temor a que torturaran a su mamá, aparte de que Gerardo Olague, quien lo acompañaba cuando murió el taxista, lo acusó de disparar.



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