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Se reunirán para cenar pavo
Roberto Barboza
El Universal

Domingo 23 de diciembre de 2007



VILLAHERMOSA, Tab.— Con dos despensas, cuatro colchonetas y cinco cobertores que le proporcionaron en el albergue, así como el resto de sus pertenencias a cuestas, doña Carmen Martínez Vázquez y los integrantes de su familia retornan a su hogar, en vísperas de Navidad.

Es la segunda ocasión, en el espacio de casi dos meses, que se vieron obligados a salir de su vivienda para buscar refugio.

La primera vez, la familia fue expulsada por las desbordadas aguas del río Carrizal, que inundaron su casa, y en esta ocasión fue por la amenaza incumplida de otro desbordamiento, al quitarse el “tapón” en el alto Grijalva.

La vivienda de doña Carmen se encuentra asentada en un lote de 10 por 20 metros cuadrados de la colonia El Mangal, ubicada exactamente en el recodo que forma el río Carrizal para dirigirse y unirse aguas abajo con el río Grijalva. Esta mañana, la ama de casa y madre de una joven de 17 años, “me levanté temprano y me alegró porque nos íbamos a casa”.

Continúa éxodo

Este día, continuó el éxodo de personas de los albergues temporales hacia sus domicilios, con lo que cientos de familias festejarán la Navidad en sus hogares.

Esta ama de casa regresa sin queja alguna de haber sido evacuada y trasladada al refugio temporal por el riesgo de que su colonia sufriera una segunda inundación, prevista por la apertura del tapón en el Alto Grijalva.“Para qué más que la verdad nos atendieron bien”, afirma al exponer que los tres alimentos diarios eran sabrosos.

Eso sí siempre acompañado con café y refresco elaborado de polvo con sabor artificial. Recuerda que todo fue diferente a la primera vez que salió de su casa inundada.

En esa ocasión se fue a una casa cercana y luego a una carretera, pero ambos lugares fueron alcanzados por el agua. No tuvo más remedio que irse a vivir en un parque.

Ahora tuvo la suerte de ser trasladada al albergue ubicado en el Centro de Convenciones de Tabasco 2000, alfombrado y con aire acondicionado, junto a la mejor plaza comercial de esta capital.

Dice que el retorno es más complicado, pues lleva más cosas con las que salió de su casa, pues incluso le dio tiempo de ir a buscar ropa que regalan en La Quinta Grijalva; “fue más fácil cuando nos venimos” al refugio temporal. Expresa que regresa a su casa con sus tres perros y tres pavas criollas, de las cuales una cocinará para la cena de Nochebuena.

La cena de Navidad consistirá en pavo horneado, que lo cocerá a la leña, pues el horno de su estufa quedó inservible por la inundación.

Doña Carmen, aún no recibe el subsidio de 10 mil pesos para reposición de enseres domésticos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), a pesar de perder todos sus muebles en la vivienda que habita desde hace cinco años.



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