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| El huracán arrasó al “pueblo mágico” |
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Silvia Hernández
El Universal Viernes 24 de agosto de 2007 |
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La comunidad de Bacalar, decretada hace cinco meses como “pueblo mágico” por parte de la Secretaría de Turismo, es hoy una comunidad al borde de la desesperación, porque la ayuda es lenta e insuficiente después del paso de Dean
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BACALAR, QR.— La comunidad de Bacalar, decretada hace cinco meses como “pueblo mágico” por parte de la Secretaría de Turismo, es hoy una comunidad al borde de la desesperación, porque la ayuda es lenta e insuficiente después del paso de Dean. El alcalde José Alfredo Contreras Méndez dijo que cuando menos ocho de cada 10 viviendas sufrieron daños parciales o totales. Explicó que en ese pueblo costera habitan 10 mil 800 ciudadanos, en unas 3 mil viviendas, de las cuales mil registraron perdidas totales y el resto parciales. “Los habitantes empiezan a desesperarse porque la ayuda no ha fluido rápido y suficiente”, dijo. En promedio han distribuido 2 mil 800 fardos de lámina de cartón, pero requiere de 4 mil más para ayudar a los habitantes de las colonias más afectadas, como Luis Donaldo Colosio, Benito Juárez, Nuevo Progreso y Diego Rojas. Hasta ayer jueves habían entregado mil 350 despensas. “La emergencia entre los habitantes es la dotación de láminas de cartón, más que la luz. Porque hay decenas de familias que no han podido volver a sus hogares debido a que el techo se voló y ha empezado a llover”, señaló el edil. Unas 200 personas aún permanecen en cuatro albergues y ahí seguirán hasta que sus viviendas estén en condiciones de habitarse sin riesgo. Esta comunidad se ubica a la orilla de la laguna de Bacalar, denominada de siete colores y fue por donde el martes paso cerca el ojo del huracán. Es uno de los sitios del sur de Quintana Roo más afectados, fue casi arrasado por Dean, comentó. Se colapsó el servicio de energía y no será hasta dentro de una semana cuando se restablezca. Agua si tienen, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado envió dos plantas potabilizadoras para empezar a distribuir el líquido. Bacalar es una población costera que brinda esparcimiento a visitantes locales de Chetumal por su cercanía, a tan solo 35 kilómetros, además de recibir visitantes extranjeros. Los habitantes de esa zona piden empleo para poder enfrentar las consecuencias del huracán, debido a que 60% de sus habitantes dependen de empleos informales y el resto son profesores de educación básica. En un recorrido por la comunidad aún se aprecian una decena de viviendas bajo el agua, principalmente de la zona ubicada cerca de la parte costera de Bacalar. La limpieza en el “Pueblo Mágico” de Bacalar es lenta, incluso en el parque del lugar imperan olores fétidos por los cientos de aves que quedaron muertas después del impacto del meteoro. La deforestación es otro de las grandes daños que causó Dean en el sur y centro de Quintana Roo.
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