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Huracán Dean: “Me quedé sin chamba por el huracán”
Yazmín Rodríguez
El Universal

Miércoles 22 de agosto de 2007



TEKAX, Yuc.— Los vientos provocados por Dean sobre este municipio, 160 kilómetros al sur de Mérida, no fueron tan violentos como se presagiaba. Sin embargo, el meteoro mantuvo en alerta y mortificados a sus habitantes, como a Armando Remigio López Góngora, quien obligado por las circunstancias regresó para estar con su familia antes del paso del meteoro.

“Me sacaron de Playa del Carmen (Quintana Roo), yo no me quería quitar, no tenía el dinero de la semana, pero me dijeron que se suspendía todo por el huracán”, relata a la puerta de su pequeño domicilio mientras veía llover.

De oficio albañil, con 49 años y seis hijos que debe mantener, añade que su esposa Flor no trabaja. Así que toda la familia depende del dinero que envía cada semana desde Playa del Carmen.

Pero para este hombre, Dean le cambió los planes y lo perjudicó económicamente hablando. El pasado fin de semana todo fue distinto. Desde el sábado sus patrones de la obra le pidieron regresar a Yucatán, “pues viene un huracán y se acabó la chamba”, cuenta que le dijeron.

“Hice la lucha para buscar algo más por allá mientras pasaba todo y no volver sin dinero a Tekax..., pero no salió nada y pos’ aquí ‘toy”, dijo.

López Góngora es uno de los cientos de yucatecos que se han ido a trabajar a los destinos turísticos de Quintana Roo y cada cierto tiempo regresan a visitar a la familia. “No había reunido ni dinero, ni la ropa que les traigo a mis hijas cada vez que vengo”, explica.

Asegura que no tenía temor por su casa, ni por la furia de los vientos vaticinados y menos por que se fuera la luz o escaseara el agua potable. “Tomamos agua de pozo”.

No obstante, con el semblante descompuesto detalla que en su vivienda sólo hay una bolsa de frijoles, galletas, tomate, chile y tortillas.

Cuenta que el dinero para el pasaje a Quintana Roo no lo puede gastar, porque “aquí no hay chamba, está dura la cosa y ahora... pos’ menos...”.

Empero, abunda que ahora piensa ir a Cancún porque sus patrones de Playa del Carmen se molestaron con él por su comportamiento. “Se enojaron porque les pedí varias veces que no me regresaran, y acabaron por decirme que me fuera y no volviera más”.

Dice estar acostumbrado a buscar trabajo. “Han pasado muchos gobiernos, los del PRI, los del PAN, y luego luego, prometen pero el trabajo es poco”. Por eso está pensando que ahora empeñará la sortija matrimonial, para que su familia disponga de algo de dinero mientras llega su nuevo envío.



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