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"El narco goza en el estado de canonjías": PASC
JORGE OCTAVIO OCHOA Y YAZMÍN RODRÍGUEZ / ENVIADO Y CORRESPONSAL
El Universal

Miércoles 09 de mayo de 2007

El abanderado del PASC asegura que el crimen organizado cuenta con protección policiaca. El ex procurador de Justicia alerta sobre la proliferación de la venta de droga al menudeo. Se dice tranquilo respecto al caso Medina Millet

MÉRIDA, Yuc.- El narcotráfico en Yucatán goza de "canonjías y cuenta con la protección de las fuerzas policiacas locales", denunció Jorge Lizcano Esperón, quien fue procurador de Justicia del estado durante el gobierno del priísta Víctor Cervera Pacheco.

"Hay condiciones verdaderamente alarmantes" en el estado; el narcomenudeo está "a la orden del día" en cualquier colonia de esta ciudad, añadió durante una entrevista con EL UNIVERSAL.

El ahora candidato del Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC) al gobierno de Yucatán aseguró que bajo la gestión del panista Patricio Patrón Laviada se han generado ya "signos de alarma", no sólo en el tema de la drogadicción, sino también por el incremento del alcoholismo, con la complacencia de las autoridades.

"No hay una sola campaña de prevención contra las adicciones, como el alcoholismo y el tabaquismo. Esto se puede detectar con facilidad", aseguró.

Adelantó que una de sus primeras acciones, en caso de ganar la gubernatura en las elecciones del 20 de mayo, será analizar la responsabilidad o la omisión de quienes hoy están a cargo del gobierno.

"Estos cánceres o los atacamos o se nos va a desbordar como en otros estados. En Cancún, por ejemplo, por poco matan al director de Seguridad Pública, que es un colega abogado. Esto no se puede seguir permitiendo", argumentó.

Desde 1992, el narcotráfico empezó a pagar con droga los servicios que recibía. Antes lo hacía con dólares, eran maletines de dólares; ahora lo hacen con droga, que tiene que ser vendida para obtener los recursos por cobrar, alertó.

Conocedor del problema delictivo en la entidad, el ex procurador detalló que los focos rojos del narcotráfico se ubican en los municipios yucatecos colindantes con Quintana Roo como Tizimín y Valladolid, y en la propia ciudad capital, Mérida.

"Los fines de semana, en las visitas que hemos realizado a las comisarías, colonias o poblaciones, siempre hemos encontrado gente drogada y alcoholizada, lo cual es verdaderamente peligroso".

Explicó además que Yucatán ocupa el segundo lugar en suicidios y uno de los primeros en maltrato a mujeres. Esto es grave, anotó, porque la familia como institución, que era una de las más fuertes del país, ahora se está desmoronando.

Caso Medina Millet

Quien también fue funcionario de la Procuraduría General de la República (PGR) en los estados de Yucatán y Quintana Roo, en su momento le tocó llevar el polémico caso Medina Millet, proceso al que se le conoció como "el juicio del siglo" y que se extendió por casi 10 años, luego de que Armando Medina Millet, un conocido empresario yucateco, fue aprehendido por el asesinato de su esposa.

Aún ahora se defiende: "Yo nunca dije que iba a lavar mi nombre, si nunca ha estado sucio. No renuncié al cargo de procurador en Yucatán como se ha dicho; pedí licencia para estar en posibilidades no sólo de comparecer ante la autoridad, sino de tener además la oportunidad de hacer las cosas de otra manera".

Lizcano fue acusado por el empresario Armando Medina de haber permitido la distorsión del proceso sobre el asesinato de su esposa, Flora Ileana Abraham Mafud de Medina, para que así lo inculparan.

La familia Medina Millet, en particular la mamá del inculpado, Sara Millet Cámara, acusó al entonces procurador de Justicia de corrupción en la administración de justicia. Así, el caso se convirtió en uno de los más controvertidos en la historia de México. Sin embargo, el ex procurador asegura: "Era amigo y soy amigo de ambas familias. Comparecí y ofrecí todo lo que tenía que ofrecer", evocó.

Este juicio duró 10 años. Intervino la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que emitió una recomendación mediante la cual "se me exoneró de cualquier responsabilidad" y, en cambio, se señaló que algunos funcionarios podrían tener alguna responsabilidad por omisiones, añadió.

Lizcano reconoce que sus adversarios políticos han pretendido aprovechar esta circunstancia en su carrera, arguyendo que renunció como procurador para lavar su nombre, "pero yo nunca renuncié, lo que pasa es que se acabó el gobierno (de Cervera) y ya no tuve tiempo de renunciar".

Ahora, ante los rumores que han proliferado de que renunciará a la candidatura, advirtió tajante que no habrá declinación posible a favor de la candidata priísta al gobierno, Ivonne Ortega Pacheco. "Eso es lo que han dicho, pero voy a llegar hasta el final".



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