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Ataque con granadas en NL; hay 4 muertos
Juan Cedillo
El Universal

Martes 16 de mayo de 2006

Hieren a 25 personas más. Huyen agresores; localizan su vehículo

MONTERREY, NL.- Por primera vez en un ataque del crimen organizado en Nuevo León, dos sicarios utilizaron granadas de fragmentación -además de armas AK-47- en un atentado contra parroquianos de un bar del aledaño municipio de San Nicolás. En el hecho murieron cuatro personas y resultaron heridas otras 25. Los agresores huyeron en un auto localizado después por la policía.

El director de Averiguaciones Previas de la Procuraduría de Justicia del estado, Marcelo Garza y Garza, informó que los pistoleros llegaron al estacionamiento del bar y luego de asesinar a balazos a dos guardias particulares y de herir al dueño César Corona Dueñas, lanzaron al interior del establecimiento dos granadas y dispararon contra los parroquianos.

En rueda de prensa, Garza y Garza informó que el ataque se registró alrededor de las 2:40 horas de la madrugada de ayer lunes en el bar Punto Vivo, ubicado en la calle Adolfo Ruiz Cortines, municipio de San Nicolás, al noreste en la zona metropolitana de Monterrey.

Los dos pistoleros descendieron en el estacionamiento de un automóvil Volkswagen Bora blanco con placas de Tamaulipas, en el que también huyeron perseguidos en una patrulla por policías de San Nicolás, con quienes intercambiaron disparos hasta el municipio conurbado de Guadalupe, donde lograron perderlos.

Poco después, el automóvil Bora, con placas del estado de Tamaulipas XCD 8127, fue localizado abandonado sobre la calle Lázaro Garza Ayala, casi esquina con Plan de Ayala, en la colonia Fierro, y en su interior estaban dos rifles de asalto rusos AK-47 y una granada de fragmentación, indicó Garza y Garza.

En el ataque, el primero registrado en el estado en el que los pistoleros utilizan granadas de fragmentación, murieron los guardias particulares, empleados del bar, René Espinosa Sánchez y Óscar Villarreal, así como Israel Aguilar, uno de los clientes, además de Salvador Monárrez Ruiz, un parroquiano identificado por familiares que llegaron al Hospital Universitario a donde fueron trasladados los cuatro cadáveres.

"Son 25 lesionados, siete ya fueron dados de alta. Dos de los heridos fueron por bala y el resto por las esquirlas de las granadas de mano", precisó el director de Averiguaciones Previas. Posteriormente se informó que otros tres heridos fueron también dados de alta.

Garza y Garza informó que dentro del establecimiento se recogieron 57 casquillos nueve milímetros y dos pedazos de granadas de fragmentación, y fuera del bar varios casquillos de cuernos de chivo.

Sin embargo, el director de Averiguaciones Previas soslayó opinar sobre el motivo del ataque. "No tenemos datos hasta este momento, vamos a darlos después", manifestó.

De enero a la fecha, en la zona metropolitana de Monterrey, que incluye los municipios de San Nicolás de los Garza, Apodaca, Guadalupe, General Escobedo, San Pedro Garza García y Santa Catarina, se han registrado al menos 30 asesinatos relacionados con el crimen organizado y el narcotráfico.

Sólo en lo que va del año, con los cuatro muertos en el ataque al bar suman 10 asesinatos también involucrados con actividades del crimen organizado en la Zona Metropolitana de Monterrey.

Piden apoyo a la SIEDO

Tras el ataque al bar, el gobernador de Nuevo León, José Natividad González Parás (PRI), anunció que exigirá al titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Daniel Cabeza de Vaca, que establezca en el estado una oficina descentralizada de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), para evitar que se siga "perdiendo la guerra contra el narcotráfico".

"Lamento mucho lo que sucedió; me indigna que delincuentes sin principios realicen este tipo de acciones, que han afectado a la ciudadanos que no son delincuentes", comentó el gobernador, tras considerar que es evidente que el ataque fue perpetrado por el crimen organizado.

"Hacemos un llamado categórico a la Procuraduría General de la República para que tome cartas en este tipo de asuntos, ya que es evidente que se trata del crimen organizado", añadió González Parás.

El gobernador dijo que su administración está enfrentando el problema del crimen organizado, pero que no tiene toda la información sobre los cárteles, ni toda la capacidad de respuesta ni atribuciones para perseguir delitos del orden federal.

"Sentimos que a nivel nacional se está perdiendo la guerra contra el narcotráfico. La PGR no está respondiendo a la guerra del narcotráfico. No nos deslindamos de nuestra responsabilidad, pero necesitamos más eficacia en la Procuraduría federal", concluyó el gobernador de Nuevo León.



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