Formato de impresión patrocinado por


Trabajaban con equipo viejo y endebles medidas de seguridad
Hilda Fernández Valverde
El Universal
Domingo 26 de febrero de 2006
Estados, página 29

Esta desgracia se veía venir, admiten obreros de otras empresas

SAN JUAN DE SABINAS, Coah.- Con cascos y botas de hule usados, que les regalaban familiares o amigos de otras empresas, y lámparas que se apagaban porque las baterías no se recargan bien, entre otras muchas carencias, ingresaban cada día los trabajadores a la mina Pasta de Conchos.

A ello se agrega la falta de medidas de seguridad adecuadas porque ni siquiera había malla en el techo de los túneles de la Mina 8 de la empresa Industrial Minera México, SA, (IMMSA), subsidiaria del Grupo México.

"Esto ya se veía venir, los autorrescatadores de oxígeno duran nada más para cuatro horas; no, no creo que los saquen, ahí se van a quedar, yo tengo un tío y un primo que quedaron atrapados", dijo Fernando Ramírez, un minero de otra compañía, poco antes de que la empresa reconociera oficialmente que los 65 carboneros que hace una semana quedaron enclaustrados en las entrañas de la tierra habían muerto, y la región carbonífera del norte de Coahuila se vistiera de luto.

"Ellos decían que estaba muy feo y tenían miedo de morir porque siempre había mucho gas, pero no les quedaba de otra, ni siquiera les daban todo el equipo de seguridad necesario; yo les regalaba los cascos y lo que podía, pero decían que seguido había accidentes por los derrumbes del techo", añade Ramírez, quien trabaja en la empresa Minerales Monclova, SA (Mimosa), de Grupo Acerero del Norte (GAN).

Ramírez aseguró que seguido trabajaban sin luz porque las lámparas se les apagaban luego luego, además de que los "monos" -puntales de madera- eran muy cortos y tenían que calzarlos con sobrantes de madera. Además, se quejaban de que las bandas, que se utilizan para transportar el carbón al exterior de la bocamina, eran las que desechaban otras minas por estar en malas condiciones, pero que las reciclaban para ahorrar.

Darío M., otro minero, dijo que en Mimosa se tienen mejores condiciones de seguridad porque les dan todo el equipo e indumentaria nuevos. Dice que es ayudantes de mecánico y le toca cargar la caja de herramientas, y que su "raya" normal es de 87 pesos diarios, pero con horas extras y dobletes de turno gana un poco más de mil 200 pesos por quincena y a veces llega a los mil 600, no más.

El salario de un mecánico es de 115 a 140 pesos diarios, pero son diversas categorías y hay quienes reciben 3 mil pesos por quincena, "pero bien ganados", señala.

Darío coincide con su compañero en que las carencias y falta de seguridad en Pasta de Conchos eran muchas y por eso se generó la explosión. Los carboneros ya lo habían dicho muchas veces, que el olor a gas era muy fuerte.

Ambos obreros reconocen que duele saber de la tragedia y no poder hacer nada porque ya todo terminó. Mencionan que al conocer de la explosión en el curso de capacitación que se les imparte cada martes en Mimosa se les pidió, de manera insistente, que tengan mucho cuidado con las medidas de seguridad.



© Copyright El Universal-El Universal Online