Usa arquitecto su experiencia en pro de familia damnificada en Morelos

Víctor Hugo Guido pasó dos años en Japón estudiando una maestría en Arquitectura y Urbanismo y volvió un día después del sismo del 19-S; una cadena de contactos lo llevó a conocer a la familia Lara, una de las más afectadas en el municipio de Tlaquiltenango
Arquitecto ayuda a familia damnificada por sismo en Morelos
Las condiciones de vida de la familia Lara, daminificada por el sismo del S-19, llevó a Víctor Hugo (izq) a presentarles un plan de vivienda progresiva, que cumple con las reglas de construcción en Tlaquiltenango. (FOTO: CIUDADANOS MX)
01/03/2018
02:21
Justino Miranda / Corresponsal
Cuernavaca
-A +A

[email protected]

El arquitecto Víctor Hugo Guido esperaba en Japón el avión que lo traería de regreso a México; sin embargo, su vuelo se retrasó varias horas. Era 19 de septiembre del año pasado.
 

Oriundo de Morelos, pasó dos años en aquel país estudiando una maestría en Arquitectura y Urbanismo y volvió un día después del sismo de ese día.
 

Las imágenes desoladoras de la zona sur, los mensajes de ayuda en redes sociales y una cadena de contactos lo llevaron a conocer a la familia Lara, una de las más afectadas en el municipio de Tlaquiltenango.
 

La familia de escasos recursos está conformada por al menos ocho integrantes, quienes se dedican a la pepena. Su casa, ubicada a unas cuadras del centro de la cabecera municipal, se vino abajo.
 

Las condiciones de vida de los Lara fue lo que llevó a Víctor Hugo a presentarles un proyecto de vivienda progresiva de 51.9 metros de construcción en una primera etapa, que comprende una casa de una planta con sala-comedor, dos habitaciones, un baño completo.
 

También posee todos los servicios, así como puertas, ventanas, celosía, luz y la estructura de una segunda planta, con trabes y columnas, que, dijo, cumplen con las reglas de construcción que se dictaron al declarar la zona como sísmica.

nota_de_arquitecto_57036613.jpg
FOTO: CIUDADANOS MX

El trabajo de ingenieros, albañiles y de limpieza del terreno fue voluntario, pero Wido, como es conocido el arquitecto, se topó con la burocracia de las autoridades del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que opera la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que a cinco meses de la tragedia no ha liberado los recursos.
 

Los 150 mil pesos que dio la federación a los damnificados resultan insuficientes, explicó, porque la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) estipula que el espacio mínimo para construir es de 45 metros y que acorde con el costo que la propia comisión maneja es de cuatro mil pesos por metro. Al hacer la multiplicación del costo por metro el total es de 180 mil pesos.
 

“La ayuda que dio el Fonden no toda es en dinero. En el caso de la familia Lara, que está dentro del padrón de pérdida total, sólo ascendió a 39 mil pesos, pero parte de ésta fue en especie, como la entrega de láminas, y el condicionamiento de que sólo dos casas de materiales están autorizadas para usar estas tarjetas, en Jojutla y Tlaquiltenango, lo que fomenta un monopolio”, acusa.
 

Víctor Hugo explica que el proyecto que ellos entregarán a los Lara es la planta baja terminada y la estructura para la planta alta, donde utilizarán las láminas que les entregó el Fonden, con lo que puede ampliar la construcción hasta los 107 metros.
 

Pero el despacho de arquitectos requiere aún de 80 mil pesos para concluir la casa, por lo que unió esfuerzos con el presidente de la Asociación de Discotecas, Centros de Espectáculos y Bares, Andrés Remis, quien es propietario de un “antro” ubicado en el centro de Cuernavaca, donde se llevará a cabo un evento para recaudar fondos para usarlos en el término de la vivienda.
 

También una empresa tequilera se solidarizó con el acto que se realizará hoy a las 21:00 horas con un costo de 50 pesos.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS