Sindicatos ahorcan a Universidad Autónoma de Oaxaca

En dos años creció 21% el monto que la universidad paga por prestaciones; en 2016 erogó 959 mdp
06/11/2017
09:00
Juan Carlos Zavala
-A +A

[email protected]

Terrenos de 150 metros cuadrados, 90 días de aguinaldo, gastos de defunción y hasta construcción de mausoleos, son parte de los beneficios que gozan los trabajadores sindicalizados de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), institución cuyo rector, Eduardo Bautista Martínez, ha declarado en “quiebra técnica”.

De acuerdo con los contratos colectivos de trabajo revisados por EL UNIVERSAL, la UABJO mantiene la operación de los sindicatos, paga los salarios de sus líderes y está obligada a cubrir la renta de los edificios que ocupan o construirles oficinas y dotarlas de mobiliario. Esto, mientras las finanzas de la universidad están al límite de incumplir compromisos, como el pago de aguinaldos y la nómina de diciembre.

En palabras del rector, esta situación de colapso tiene tres orígenes: el aumento en la nómina, el crecimiento de las pensiones y un presupuesto insuficiente, por lo que Bautista Martínez, junto con otros rectores de universidades públicas del país, solicitó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) recursos extraordinarios para solventar los compromisos financieros. Demandó un monto por 350 millones de pesos adicionales.

Muchas agrupaciones, poco dinero

La UABJO es la única institución educativa de su tipo con cinco sindicatos, incluso uno conformado por trabajadores de por sí privilegiados: el de Empleados de Confianza (SECUABJO), además de los sindicatos de Trabajadores Académicos (STAUO), el Universitario de Maestros (Suma), de Trabajadores y Empleados (STEUABJO) y el recién creado, a mediados de 2016, Sindicato Universitario de Académicos (SUA).

Según los informes financieros de la UABJO, en los años 2014, 2015 y 2016 el gasto en servicios personales —que comprende salarios, remuneraciones adicionales y especiales, otras prestaciones sociales y económicas— superó su presupuesto anual.

De hecho, esta erogación creció 21% en sólo dos años, mientras que en 2014 fue de 790 millones 950 mil pesos; en 2015, de 901 millones 394 mil pesos, y en 2016 ya superaba los 959 millones 850 mil pesos, cuando el presupuesto asignado era superior a 908 millones 424 mil pesos; el déficit de ese año fue de más de 51 millones.

Para los sindicalizados, heredar plazas laborales está legalizado en los contratos de trabajo, como es el caso del SECUABJO. Aunque sólo tres de ellos tienen un contrato colectivo (SECUABJO, STEUABJO y STAUO), los beneficios negociados se hacen extensivos para los otros dos.

Entre otros privilegios, según los documentos revisados, la UABJO no puede descontar a los trabajadores que faltan, que lleguen tarde o que sean acreedores de una sanción administrativa; además, paga el salario de los líderes sindicales y del personal a su servicio, como secretarias.

También debe donar un terreno de 150 metros cuadrados a cada trabajador, y gestionar la urbanización de la zona donde se haya adquirido el terreno, así como créditos para construcción.

Familiares, también beneficiados

Juguetes y paquetes escolares para los hijos de los empleados también entran en las obligaciones de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, al igual que costear la celebración del Día del Trabajador, contratar servicios de guardería privada por 12 horas para las madres sindicalizadas y suministrar de leche durante seis meses a las que tuvieron parto reciente.

Además, cada trabajador sindicalizado tiene derecho a ingresar a cada uno de sus hijos a la UABJO sin costo y sin que realicen el examen de admisión.

La jornada de un sindicalizado no debe exceder las 34 horas semanales de lunes a viernes; en promedio, seis horas diarias. Cuando haya que aumentar el tiempo de trabajo no podrá pasar de tres horas ni tres veces a la semana. Si se excede, se le debe pagar 200% más del salario ordinario.

Al mes, el trabajador puede faltar un día para ir a reuniones sindicales y recibe 5 mil pesos por concepto de canasta básica; préstamos hasta de dos meses de salario sin intereses, despensa navideña de 3 mil 500 pesos y piezas dentales gratuitas están entre sus beneficios.

La universidad también debe cubrir gastos de defunción de sus trabajadores y pagar a sus deudos entre cuatro y seis meses de salario, según la antigüedad; es decir, tiene la obligación de costear el funeral, el sepelio y hasta construir un mausoleo para el trabajador fallecido.

Con el propósito de que los trabajadores no hagan huelga tienen derecho a un bono económico denominado de “No huelga”; cuando éste no se les paga a tiempo llevan a cabo una huelga para que se les entregue dicha prestación. También, cuando realizan un paro de labores, al finalizar su protesta se les da un día más de descanso “para que se repongan”. Finalmente, el Día del Tule es no laboral para los sindicalizados.

6nov2017prestaciones.gif

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS