“Si nos ponen el muro… otro lienzo más para pintar”

El artista Enrique Chiu busca “hermanar” la frontera con su proyecto “El Mural de la Hermandad: pintar el mural más grande del mundo”, de 18 mil metros cuadrados
Foto: Tomada de Facebook
25/10/2017
22:53
Gabriela Martínez / Corresponsal
Tijuana, BC
-A +A

Tras poco más de un mes de trabajo este jueves serán presentados oficialmente los ocho prototipos del muro, de los que  uno será elegido para ser colocado en algunas zonas de la frontera -entre Mexico y Estados Unidos- como parte de las promesas de campaña que realizó en presidente estadounidense, Donald Trump, de reforzar la seguridad fronteriza.

Desde finales de septiembre las seis compañías -que fueron seleccionadas a través de una licitación- comenzaron con la construcción de sus respectivos modelos de muro que deben estar diseñados para inhibir el cruce de indocumentados.

Hasta la semana pasada que ya se contaban con los ocho prototipos, cada uno lucia como una fortaleza de metal y concreto con una inmensidad que alcanzó entre los 8 y 10 metros de altura, para impedir que cualquiera pueda trepar la infraestructura.

Durante la edificación de los modelos decenas de personas dentro del territorio mexicano se han acercado para observar los trabajos al otro lado de la frontera, en el área de Otay Mesa, en donde trabajadores de las distintas compañías alzaron sus obras en casi 30 días.

Pero incluso antes, el anuncio de la construcción de la nueva fortaleza originó diferentes movimientos sociales como el del artista tijuanense, Enrique Chiu, quien busca “hermanar” la frontera con su proyecto “El Mural de la Hermandad: pintar el mural más grande del mundo”, de 18 mil metros cuadrados.

tijuana.jpg

Con ese tamaño de muro el muralista busca romper el récord Guinness con el Mural de exterior más grande del mundo, que actualmente mide 12 mil metros cuadrados y se encuentra en Ohio, Estados Unidos.

Desde el 1 de diciembre Enrique comenzó a pintar, aunque la intención es hacerlo en otros cinco municipios de la frontera norte, Tecate, Mexicali, en Baja California; Ciudad Juárez, Chihuahua; Naco, Sonora y Reynosa, Tamaulipas.

El artista recordó que desde semanas antes había lanzado la convocatoria para que cualquier persona acudiera a ser parte del proyecto, desde ese entonces a la fecha suman 2 mil 600 manos que empezaron con gente local, luego llegaron de otros estados hasta gente de Japón, China, París, Islas Canarias, Guatemala, Madrid, Alemania y Nueva Zelanda.

“Así nos dimos cuenta que esta frontera no solo es de los mexicanos”, dijo Chiu a EL UNIVERSAL.

El inicio del proyecto fue espontáneo, fue un jueves por la mañana cuando Enrique llegó acompañado de rodillos y pintura, dos amigas y un amigo. Todos se agruparon en el área de Playas de Tijuana, a la altura de El Toreo, en donde cinco extraños ya lo esperaban.

“Me dijeron ¿Tú eres Enrique? Y le dije ‘Sí’... ¿Y cómo empezamos o qué hacemos? Y les dije ‘Pues... agarren una brochita y a darle”, recordó.

Después cada uno tomó un rodillo y lanzó un azul cielo encima del metal oxidado. El resto, dijo, ha sido un aprendizaje de cada fin de semana con gente de todas partes del mundo, unos llorando y otros tiempos, pero cada quien sintiendo y viviendo la experiencia de ser parte del muro y del arte.

Incluso, advirtió Chiu, una vez que sea colocado el nuevo muro la intención es volver para pintar una vez más.

Dijo que ya había platicas con contratistas que participaron en licitación de las muestras para que se contemplará su obra en la versión final del prototipo, pero finalmente dicha empresa no fue seleccionada.  “Yo soy muralista, si me pones otra pared, te la pinto. Si nos ponen el muro es otro lienzo más para pintar, para expresarse en la frontera.”

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS