Ramón, quien velaba solo a su esposa, agradece apoyo de ciudadanos

Don Ramón y María Asunción estuvieron casados por 40 años y tuvieron un hijo quien ahora tiene 33 años y padece de epilepsia, ahora es su única compañía
Foto: Hilda Fernández / EL UNIVERSAL.
03/02/2018
22:55
Hilda Fernández - corresponsal / Horacio Jiménez - enviado
Saltillo, Coah.
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Don Ramón Cibrián, el viudo cuya fotografía se hizo viral porque velaba solo a su esposa María Asunción Esparza en una funeraria de Saltillo, agredece el apoyo de la población, pues asegura que con los 7 mil pesos que juntó de los apoyos que recibió pudo surtir algunos productos para su tienda, el único sustento que ahora tiene. 

El negocio de abarrotes, no tiene nombre, la gente le decía “la tienda de Doña María”, pues era atendido por la esposa de Don Ramón, y era un ingreso extra para el sustento de la familia.

Aunque el hombre no tiene idea de qué va a hacer para poder vender porque no sabe leer, ni escribir, tampoco hacer cuentas, cuenta con la ayuda de Susy, una vecina, que le va a ayudar, e incluso ya le etiquetó los precios algunas latas y mercancía.

“Yo le agradezco mucho a la gente que fue y me ayudó cuando yo más necesitaba, toda la gente me tendió la mano, con muchas despensas", dice. 

También agradece al alcalde de Saltillo, Manolo Jiménez, y al gobernador de la entidad, Miguel Ángel Riquelme, "porque los primeros en llegar a la capilla fueron muchos  policías y hasta estuvieron patrullas toda la noche". Cuenta que los agentes le llevaron alimentos, flores y dinero, le dieron las condolencias y abrazos que lo reconfortaron.

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En entrevista con EL UNIVERSAL, desde su casa, ubicada en el Fraccionamiento Fundadores, cuenta, mientras limpiaba la mesa con una servilleta, que se sintió mortificado cuando se enteró que circulaba una noticia de que al parecer le habían robado los donativos que la gente le hizo. 

“No es cierto, no me robaron ni un cinco, lo que pasa es que yo tenía miedo caerme y pensé, si me desmayo va a ser peor y no me di cuenta donde dejé la bolsita en que guardé el dinero, pero me la había metido aquí, (señala la bolsa de la camisa)  y luego la encontré, y con parte de eso pude surtir un poco la tiendita”, dice. 

“Yo no sé quién dijo eso, ni porqué mintieron, lo que pasó fue que me sentía malo, muy malo, mareado, se me subió el azúcar,  y la gente me daba un peso o 100 pesos y me los guardaba, pero como iba cada rato al baño, se me salieron de la bolsa y al otro día que me buscaba y no encontré nada, dije bueno, pues ya ni modo”, agrega. 

Narra también que después de que se difundió la imagen donde se encontraba él solo velando a su espoasa, empezaron a llegar desconocidos que se enteraron por la publicación de la foto que hizo Sandra Pineda en Facebook y llenaron la capilla, a quienes da las gracias en repetidas ocasiones.

No le cobraron los gastos hospitalarios ni el entierro

“Mi esposa estuvo internada un mes en el Hospital General y unas mujeres me avisaron que por órdenes del gobernador Riquelme no me iban a cobrar nada, ya ni supe cuánto fue la cuenta”, comentó.

Tampoco me cobraron en la funeraria, la esposa del mandatario y presidenta Honoraria del DIF-Coahuila, Marcela Gorgón dio instrucciones de que se le condonara el costo del servicio y que le llevarán despensa y que se le preste atención médica a su hijo.

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Don Ramón, de 70 años de edad, trabajaba en la obra de albañil, pero ganaba poco, unos 200 pesos diarios, hace más de un mes su mujer se cayó y se fracturó la cadera, era diabética, tenía la presión alta y 78 años de edad, era mayor que él.

Duraron casados 40 años y tuvieron un hijo que se llama igual que él, Ramón Cibrián, quien tiene 33 años y padece de epilepsia, ahora es su única compañía. 

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