Nevada los deja varados 12 horas en la carretera; iban a EU

Permanecieron frente a la caseta; el termómetro marcaba -10 grados
Compra. Los jóvenes caminaron a una tienda de autoservicio localizada a más de un kilómetro de donde quedaron varados y en el lugar adquirieron comida.
10/12/2017
01:21
Montserrat Soriano
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A las 23:00 horas del jueves, Ana, su novio y dos amigos más subieron a su camioneta y partieron del Estado de México con rumbo a San Antonio, Texas. Planearon pasar el fin de semana de compras navideñas en la ciudad estadounidense; sin embargo, la fuerte nevada ocurrida durante la madrugada del viernes en Coahuila interrumpió su trayecto, los dejó varados durante 12 horas en la carretera y los hizo permanecer en el carro 24 horas continuas.

“Llegamos a las 09:00 horas a la carretera de Laredo y de ahí salimos hasta casi las ocho de la noche”, cuenta la mujer en entrevista con EL UNIVERSAL. Entre tráileres, los cuatro amigos permanecieron en el frío y esperaron a que la autopista fuera reabierta. La confusión creció entre los viajeros cuando escucharon a los camioneros decir que estos eventos retrasan los viajes hasta un fin de semana. “Nos espantamos porque no empacamos ropa suficiente para el frío, pensábamos comprarla allá”. Pasadas más de cuatro horas, la Policía Federal indicó que la circulación sería reabierta, pero que tardaría.

Caminaron a una tienda de autoservicio localizada a más de un kilómetro y compraron atunes, mayonesa, pan, café y chocolates para poder pasar la noche.

“Cerca de las nueve de la noche decidimos intentar salir del lugar por la autopista libre a Monterrey, porque el frío era insoportable, pero al llegar a la caseta de cobro de Los Chorros encontramos que el tramo también estaba cerrado, por el pavimento congelado”. Sin más remedio, decidieron permanecer frente a la caseta, cuando el termómetro marcaba -10 grados y resignados colocaron playeras en los vidrios del auto para calentarse. Asimismo, se turnaron para dormir y cuidarse entre todos.

Alrededor de las 23:30 horas de ese mimso día, un agente de cobro les indicó que la circulación en la autopista libre se había reabierto. “A la mitad de la carretera el termómetro del carro decía que estábamos a -15, pero decidimos seguir el camino”. Llegaron a Tamaulipas, cerca de las dos de la mañana, pero encontraron que la aduana también estaba cerrada, sólo que esta vez porque no había personal. Con miedo, decidieron moverse a otra y finalmente, a las seis de la mañana del sábado, lograron llegar a su destino final.

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