Melinas, muñecas con causa y contra el bullying

El sobrepeso y la exclusión motivaron la creación de un taller artesanal, en Mérida, donde elaboran muñecas personalizadas para apoyar a mujeres vulnerables
Marelsy muestra la muñeca que su madre le hizo y que fue la idea principal de este proyecto que proporciona trabajo a mujeres que han sido víctimas de la violencias familiar y la discriminación (CUAUHTÉMOC MORENO. EL UNIVERSAL)
24/11/2017
04:30
Yazmín Rodríguez / Corresponsal
Mérida
-A +A

[email protected]
Luego de haber sufrido discriminación y malos tratos por ser una mujer con sobrepeso, Marelsy Castillo Ocampo logró sobreponerse gracias a la creatividad de su madre, Merry Ocampo Aguilar, quien en 2015 le obsequió una muñeca de trapo, confeccionada con sus propias manos, con las proporciones y características físicas de su hija.

Ese regalo le cambió la vida, le permitió valorarse y aceptarse tal cual, además provocó que iniciara, junto con su madre, un proyecto para crear una empresa. Ahora, producen las muñecas de tela bautizadas como Melinas, en honor a su madre.

Incluso, mediante su creciente negocio, proporcionan trabajo a mujeres que han sido víctimas de violencia familiar y de discriminación. Las ocho empleadas laboran seis horas al día, de lunes a viernes, y una vez al mes, como parte de sus prestaciones, reciben terapia sicológica de apoyo.

Desde su taller,  madre e hija relatan que reciben encargos del extranjero para elaborar Melinas personalizadas. Han enviado pedidos a España, Estados Unidos, Chile, Turquía, Escocia y Australia y están por llegar a países latinoamericanos, como Chile y Colombia.

Así, han logrado establecer un mercado para comercializar las muñecas, según las características del cuerpo que solicite el cliente. En el lugar hay gran variedad de modelos: altas, delgadas, chaparritas, gorditas, embarazadas y, de acuerdo con las preferencias de los compradores, con peinados específicos o lunares.

El taller genera una producción de aproximadamente 150 muñecas al mes y para elaborar cada una de ellas se lleva entre 10 y 12 días.

El ingenio de una madre. Merry Ocampo relata a EL UNIVERSAL que hace un par de años, su hija sufrió discriminación en su trabajo, por el simple hecho de ser mujer y fue víctima de bullying de algunas amistades, aunado a que se encontraba en una relación tóxica. El conjunto de todos estos factores la sumió en una crisis emocional.