​Historia. A sus 90 años, don Valente está feliz por la llegada de 2018

Habitante de la casa hogar “Celsa Aguirre Bravo”, el señor Valente González Guerrero, se dice listo para recibir un año más y seguir disfrutando de este mundo
Foto: Yuridiana Sosa – EL UNIVERSAL
30/12/2017
18:35
Yuridiana Sosa/ Corresponsal
San Juan Bautista Tuxtepec, Oax.
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En el ocaso de un año más, los adultos mayores que viven en la casa hogar “Celsa Aguirre Bravo”, de Tuxtepec, Oaxaca, celebran ver la luz del 2018, en el que mantenerse sanos y disfrutar de cada día, es la meta común para quienes tienen por última casa este espacio.
 
Abrigado ante el inusual viento fresco en ese municipio colindante con Veracruz, don Valente González Guerrero, de 90 años de edad, sale al patio del asilo para sentarse bajo la sombra de un frondoso árbol de mango, donde Joaquín y Raúl también pasan parte de la mañana.
 
Con total lucidez sobre cada detalle de su vida, don Valente cuenta que desde los 14 años salió de su tierra natal en Michoacán; la cosecha de la caña lo trajo a la región de la Cuenca del Papalopan a los 20 años de edad. En Cosamaloapan, Veracruz; Loma Bonita, Oaxaca, y en la agencia de Benemérito Juárez, de Tuxtepec, vivió sin echar raíz.
 
El trabajo lo trajo a radicar al centro de Tuxtepec, donde tampoco logró consolidar una familia, aunque sí algunos amores. “Desde que quedé huérfano a los ocho años he vivido solo, por eso estar en esta casa hogar es como vivir en la gloria”, expresa el hombre con una sincera sonrisa, pues aquí lo cuidan y come tres veces al día luego de padecer hambres al vivir únicamente de la caridad de algunos vecinos.
 
Este fin de año será especial para don Valente, pues se rodeará de más compañeros, a quienes en tres meses de su estancia ha logrado conquistar con su amistad por la facilidad de encantar con sus conversaciones.
 
El anciano de casi un siglo de vida está listo para recibir un año más; “me siento feliz, creo que Dios me ha querido y desea que siga disfrutando de este mundo”, afirma el hombre.
 
Por voluntad
 
En esta casa hogar para los adultos mayores, única en Tuxtepec, el señor Joaquín, de 81 años de edad, también encontró su nueva morada, a donde llegó por sus propios medios.
 
Dice que se sentía una carga para sus hijos por no poder aportar ingresos para su familia.
 
Sin embargo, al paso de los días añora su hogar, ver a diario a su familia y poder ser “libre” por salir a cualquier lugar.
 
Aunque hay días en los que la tristeza gana por su nueva forma de vida, don Joaquín es positivo en pensar que pronto se adaptará, pues es aquí donde quizá pase el resto de su existencia.
 
“Solo pido vivir otro año más, los que Dios me permita los disfrutaré como se pueda”, afirma el ex campesino, quien no padece de ninguna enfermedad.
 
Para algunos que residen en esta casa hogar, la cuenta del tiempo son los adornos en la casa por las festividades de algunos meses del año; partir la rosca de Reyes, celebrar la amistad, a las mamás... hasta el pino de Navidad son sus referencias, aunque cada quien tiene una forma especial de vivir sus días.

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