Fiestas religiosas atraen más de 17 mil visitantes a El Chorrito, Tamaulipas

Durante las tradicionales fiestas de San José, hubo más de 100 grupos danzantes, peregrinaciones y la reactivación del comercio formal durante tres días en el pueblo ubicado a 100 kilómetros al Norte de Ciudad Victoria
Fiestas religiosas atraen más de 17 mil visitantes a El Chorrito, Tamaulipas
Foto: Roberto Aguilar / EL UNIVERSAL
19/03/2018
19:59
Roberto Aguilar / Corresponsal
-A +A

Hidalgo, Tamaulipas.- El poblado El Chorrito recibió a más de 17 mil visitantes durante el fin de semana durante las fiestas tradicionales en honor de San José.

Durante tres días hubo más de 100 grupos danzantes, peregrinaciones, sucedió la reactivación del comercio formal y hubo celebraciones eucarísticas en el santuario católico más importante de Tamaulipas. 

“Vengo desde Reynosa a pagar una manda por un milagro que recibí, estoy feliz de estar aquí y de ver que sigue más vivo que nunca este lugar”, expresó el señor José Luis Salazar, mientras caminaba en la montaña con destino a la parroquia.

Muchos de los creyentes llegaron de rodillas y otros se trasladaron de espaldas por las calles del lugar.

El Chorrito es un pueblito que se ubica unos 100 kilómetros al Norte de Ciudad Victoria, enclavado en la Sierra Madre Oriental, en el municipio de Hidalgo.

La fama de este lugar se remonta al año 1939, cuando las autoridades eclesiásticas mandaron esculpir una imagen de la Virgen de Guadalupe que ya era venerada y era conocida como la Virgen de la Gota de Agua.

A partir de entonces, la veneración de la Virgen del Chorrito creció. Su nombre se le debe a una cascada natural que existe en la entrada del pueblo.

Los comerciantes se mostraron felices por la reactivación de las ventas ante los miles de visitantes. “No se veía así desde el año 2012. Dios quiera que la gente siga viniendo a visitar a la Virgen”, expresó Francisco Alejandro Torres.

Entre los visitantes, Alicia Quintero, de Ciudad Victoria, mencionó que cada año acude a las fiestas de El Chorrito. “Es una tradición que nos inculcaron en la familia desde que éramos niños”, comentó.

Algunas personas admitieron que dejaron de visitar el pueblo uno o dos años por temor a la inseguridad que había en la región. “En esta ocasión no hemos tenido ningún problema y también hemos visto mucho personal de Protección Civil”, comentó un danzante de Matamoros.

etp

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS