Descartan vínculo de curas asesinados con grupo criminal

Roberto Álvarez Heredia, vocero de Grupo Coordinación Guerrero, afirmó que no se pudo determinar que los sacerdotes Iván Añorve Jaimes y Germaín Muñiz García perteneciera a algún grupo delictivo, como se presumió en un inicio
15/02/2018
22:09
Arturo de Dios Palma
Chilpancingo
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El gobierno de Guerrero rectificó la versión del asesinato de los sacerdotes Iván Añorve Jaimes y Germaín Muñiz García: ninguno de los dos pertenece a la delincuencia organizada.

Después del medio día, el vocero de Grupo Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia, en conferencia de prensa, informó que de acuerdo a los resultados de la investigación que realiza la Fiscalía General del Estado (FGE), en el baile que se realizó en la comunidad de Juliantla, en Taxco, hubo una riña y aclaró que esta no fue provocada ni por los sacerdotes ni por sus acompañantes.

Sobre los acompañantes que resultaron heridos, Álvarez Heredia dijo que tres ya están fuera de peligro y solo uno aún se encuentra recibiendo atención médica.

Álvarez Heredia afirmó que de acuerdo a la investigación no se pudo determinar que algunos de los sacerdotes perteneciera a algún grupo delictivo.

La mañana de este mismo jueves, el gobernador Héctor Astudillo Flores se reunió con arzobispo de Acapulco, Leonardo González González, y el obispo de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza en Casa Guerrero.
 

Desde las primeras horas en que se supo del asesinato de los dos sacerdotes, se inició una confrontación entre el obispo de Chilpancingo-Chilapa y la FGE por el manejo de la información.

El fiscal general Xavier Olea Peláez dijo en el primera informe que el ataque contra de los sacerdotes se dio porque en el baile en el que estuvieron bebiendo tuvieron un “conflicto” con un grupo de personas.

También dijo que en el baile asistieron grupos delictivos de Guerrero, Morelos y Estado de México y estos últimos fueron los que los atacaron.

Olea Peláez afirmó en esa ocasión que uno de los delincuentes “ubicó” al sacerdote Germaín Muñiz como integrante del un grupo delictivo porque apareció en las redes sociales posando con una arma larga.

Mientras que el obispo Rangel Mendoza dijo que de acuerdo al testimonio de uno de los sobrevivientes en el baile no hubo una riña y lamentó que la FGE ha criminalizado a los dos sacerdotes.

La madrugada del lunes 5 de febrero en la carretera Taxco-Iguala, hombres armados atacaron a tiros la camioneta donde viajaban los dos sacerdotes y cuatro personas más. De cuerdo con el reporte policiaco, un automóvil le cerró el paso y les comenzó a disparar.  

afcl/ml

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