Citla, perro guardián de Orizaba, está grave

“Amaneció muy mal y no responde a los tratamientos, ahorita le están haciendo una transfusión de sangre” HILARIO AGUILAR Presidente del Club Alpino Mexicano, delegación Ciudad Serdán
El can habita en el Pico de Orizaba, la montaña más alta de México; hace poco se le detectó un tumor en el hígado (FOTOS: TOMADAS DE FACEBOOK)
19/09/2017
01:50
Edgar Ávila / Corresponsal
Xalapa.
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Citla, el perro Ángel Guardián de la Montaña, se encuentra grave al no responder de manera favorable a los tratamientos para mejorar su coagulación y poder ser intervenido para extraerle un tumor en el hígado.

El presidente del Club Alpino Mexicano delegación Ciudad Serdán (Puebla), Hilario Aguilar, informó que el pequeño criollo, considerado como uno de los mejores alpinistas del mundo, ha recibido una transfusión sanguínea de un perro donador para tratar de estabilizarlo.

Al can, que habita en el Pico de Orizaba, la montaña más alta de México, se le detectó un tumor en el hígado que provocó retención de líquidos y un cuadro de anemia, por lo que se encuentra en la Clínica de Especialidades Veterinarias de la ciudad de Córdoba, Veracruz.

Su coagulación es muy lenta y si es intervenido quirúrgicamente podría morir desangrado, por lo que los especialistas iniciaron desde el sábado pasado un tratamiento para que llegue a límites idóneos, pero no ha funcionado.

“Amaneció muy mal y no responde a los tratamientos, ahorita le están haciendo una transfusión de sangre de perro donador para que le ayude”, explicó Aguilar, cuidador del animal.

Citla, desde hace años, vive en el Pico de Orizaba, donde se refugiaba en la caseta de vigilancia en elGran Telescopio Milimétrico a 4 mil metros sobre el nivel del mar; en la Cueva del Muerto, a 4 mil 200 metros; y en la parte alta de la montaña, a 4 mil 660 metros.

Su edad exacta se desconoce y la leyenda cuenta que un albañil contratado para construir parte del Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano que se encuentra a un costado del Pico de Orizaba, lo llevó a la montaña.

Según el relato, desde entonces el perro se “pegaba” al andar de los alpinistas. En la Clínica, el animal, cuya edad oscila entre los 14 años, ha recibido decenas de visitas. Por las condiciones en las que el can ha vivido durante más de ocho años en la montaña, su corazón creció más allá del tamaño normal, aunque sus funciones renales se encuentran en perfectas condiciones, tiene un tumor en el hígado. La extracción del tumor, según el reporte médico, se considera complicada.

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