Auditorio del Bienestar en Quintana Roo, inservible, determina peritaje

El Auditorio del Bienestar, obra insigne del ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, no garantiza condiciones de seguridad para la realización de eventos
En el auditorio se invirtieron más de 244 mdp y tuvo sobrecosto de 60 mdp (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
15/08/2017
02:24
Adriana Varillas / corresponsal
Cancún
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El Auditorio del Bienestar, obra insigne del ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, no garantiza condiciones de seguridad para la realización de eventos masivos, violenta diversas normas y protocolos en materia de protección civil y no atiende a lo estipulado por el Reglamento de Construcción local, de acuerdo con los resultados de un peritaje especializado, encargado por la Secretaría de la Contraloría del estado.

La evaluación, elaborada por especialistas a nivel local y nacional, fue recibida hace 15 días y entregada a la Procuraduría General de la República (PGR), como uno de los elementos de prueba sobre las dos denuncias interpuestas entre noviembre y enero de 2016 y 2017 por los sobrecostos de la obra del orden de los 60 millones de pesos y por la mala planeación del recinto.

“No se contó con las licencias en materia ambiental, no tiene licencia de construcción, anuencia de Protección Civil, ni estatal ni municipal. No se cumplen los reglamentos de construcción en los tamaños, ni ángulos, ni las caídas que, por ejemplo, son más de 13 metros, sin que haya una barrera física. La temperatura al interior del inmueble es insoportable. No tiene entradas, ni salidas, más que una. No tiene extintores, ni hidrantes”, reveló el titular de la Secretaría de la Contraloría, Rafael del Pozo Dergal.

El recinto de espectáculos, actividades deportivas, culturales y de charrería, en forma de herradura, con cinco niveles de altura y aforo para alrededor de 12 mil personas, tuvo un costo de 244 millones 759 mil 960.99 pesos, provenientes de los ramos 23 —Proyectos de Desarrollo Regional— y del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF), del Ramo 33.

Sobre el destino del inmueble, manifestó que aún no existe una determinación, pero dejó claro que cualquiera que sea su uso no podrá ser para los fines en que se pensó, ni concesionado a privados. Tampoco será demolido, pero se contemplan adecuaciones que eviten que sea un elefante blanco.

“El auditorio no se puede utilizar para el fin por el cual se construyó y ahí hay un problema en la planeación y se tiene que imputar el monto total de la obra como responsabilidad”, expresó Del Pozo Dergal.

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