Adictos al cristal disparan robos y delitos sexuales

Los consumidores pierden la conciencia: experto; en 2016 se drogaban 2%, para 2017 pasó a 26%
El director del Centro de Integración Juvenil de Torreón, Rafael Mora, destacó que durante 2017 la institución recibió 570 pacientes nuevos. Foto: FRANCISCO RODRÍGUEZ. EL UNIVERSAL
30/03/2018
03:26
Francisco Rodríguez / Corresponsal
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Torreón.— El director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) de Torreón, Rafael Mora, alertó que el incremento en delitos sexuales y robos en el estado podría ser consecuencia del aumento en el consumo de cristal.

En Torreón, donde se comete en promedio un robo cada seis horas, uno de cada cuatro pacientes que llegó al CIJ refirió consumir esta droga.

“Dos años atrás menos de 2% de los pacientes consumían cristal, en 2017 fue de 26% y la tendencia sigue”, comentó Mora. Añadió que durante 2017, el CIJ recibió 570 pacientes nuevos, de los cuales 65% empezó a consumir drogas ilegales antes de los 14 años, entre ellas el cristal.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los delitos por robos y delitos sexuales en Coahuila van al alza.

En 2017 hubo en Coahuila mil 029 denuncias por delitos sexuales, un aumento de 16.2% en comparación con 2016. Mientras que en el primer bimestre de 2018 suman 140 denuncias, 20 más que los primeros dos meses de 2017.

En delitos patrimoniales, en 2017 se denunciaron 21 mil 056 delitos en Coahuila, principalmente robos a casas y comercios. Y en el primer bimestre ya registra un incremento de 20.6% en comparación con hace un año. En Coahuila hay 76 robos a casa-habitación por cada 100 mil habitantes, una cifra por encima de la media nacional.

Crece robo en Torreón. En Torreón, donde actualmente se presentan mayores niveles de consumo de cristal creció 46.2% el robo con violencia en 2017; 14.5%, el robo a casa- habitación; 2.4%, el robo a negocio y 10.5%, el robo a transeúnte.

Para Marco Zamarripa, director del Consejo Cívico de Instituciones de La Laguna (CCIL), preocupa el rompimiento de la tendencia a la baja. “Eran cinco años con una tendencia descendente”, por lo que alertó a no minimizar los delitos.

“Esos datos lo confirman”, dijo Rafael Mora, director del CIJ, y añadió que no es sólo que la persona consuma tal sustancia, sino lo que viene añadido. “Con los usuarios de cristal yo decía que pusiéramos ojo a ver si no se iba a ver la bronca de actividades delictivas, porque al final son enfermos que tienen una necesidad imperiosa de consumir la droga”, comentó.

Explicó que los consumidores de esta sustancia pierden el control de los impulsos, y los seres humanos, dijo, tenemos dos impulsos: el que tiene que ver con la agresividad y violencia, y el otro es el sexual.

“Si una persona pierde el control de estos dos impulsos va a haber conductas erróneas relacionadas con el manejo de la violencia y del deseo sexual”, sostuvo Mora.

Ahondó en que los adictos al cristal presentan conductas que tienden a robar. Explicó que empiezan robando en la casa al sacar el microondas, le roban el celular al hermano, desaparecen la pantalla, pero luego salen de casa y el comportamiento delictivo es hacia los demás. “Es con quien sea, como sea y con el método que sea, como pueda”, insistió.

Mora subrayó que algo parecido ocurre con el deseo sexual, pues los adictos al cristal, al no tener la capacidad de detenerse, pierden la noción y agarran “a la que vaya pasando”.

En Torreón, el uso de cristal pasó de prácticamente no existir entre los usuarios que llegaban al CIJ, a ser la tercera droga de mayor consumo, detrás de la marihuana y los inhalables. Mientras que en Saltillo, el CIJ de aquel municipio también ha mencionado un aumento entre los pacientes.

“Antes los usuarios de cristal que llegaban eran personas que venían de otras ciudades donde se consume esa droga, ahora ya no, 26% de los pacientes que llegan refieren el uso de cristal, por encima de la cocaína”, refirió el director del CIJ.

Mencionó que la tendencia en 2018 es la misma. En la región, en comparación con otros lugares donde se consume la droga —ejemplificó—, llegan adolescentes de 13, 14 años que refieren consumir cristal, cuando en otros estados lo utilizan personas mayores de 20 años.

Cuando en 2016 eran menos de 2% de los pacientes que afirmaban ser usuarios de cristal y eran pacientes que venían de otros lugares donde se consume la droga desde hace tiempo.

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